Es difícil elegir el peor error de este gobierno o la decisión más desafortunada que se ha tomado desde el 1 de diciembre de 2018. A la lista interminable se suman fenómenos naturales que hoy sacuden a millones de mexicanos entre sismos, huracanes y lluvias torrenciales. 

La tormenta es perfecta cuando las malas decisiones surgen de los tres poderes y no hay contrapesos efectivos porque la oposición está librando otras batallas, algunas dentro de los propios partidos que se empeizan a dividir por narrativas y posturas ideológicas que de nada sirven cuando se necesita unidad y soluciones contundentes para enfrentar desafíos mayores.

Sin duda una de las decisiones que más resentirán quienes padecen los peores estragos de la naturaleza es la desaparición del Fondo Nacional de Desastres (FONDEN). La mayor ironía es que, muchos de los municipios más afectados por las lluvias e inundaciones, votaron por el partido que les ha quitado todo el apoyo y que ahora los deja a la deriva: Morena. 

Dentro de los retos inmediatos que enfrenta la oposición, está encontrar algún mecanismo legal para restituir el FONDEN o proponer la creación de un Fondo nuevo que permita hacer frente a cualquier contigencia pues la tendencia es que seguiremos experimentando fenónemos extremos por las variaciones del clima y necesitamos recuperar la capacidad de planear y responder ante estos fenómenos.

Quizás resulte muy difícil lograrlo de cara a la necedad y negación de parte de quien tendría la facultad para actuar en consecuencia. Habiendo tantas prioridades podría parecer una batalla casi imposible pero peor será ignorar los riesgos que eventualmente pueden convertirse en sacudidas mayores si algún desasastre más grande llegara a ocurrir y no se tienen los mecanismos y recursos necesarios para responder oportunamente.

Conociendo la mala capacidad de respuesta y la negligencia que ha demostrado este gobierno ante circunstancias adversas, la oposición debe definir una agenda con prioridades impostergables a las que debemos sumarnos los ciudadanos para exigir y apoyar los cambios que dejaron de ser solamente importantes y se volvieron urgentes. 

Es inaceptable que tantos mexicanos tengan que sobrevivir con lo mínimo y enfrentar pérdidas humanas y materiales sin el menor apoyo, sin un solo gesto de solidaridad, sin la ayuda de quienes han prometido bajar el cielo a la tierra y lo único que han logrado es construir un infierno.

Es momento de unirnos en torno a la oposición para hacer que nuestras voces se escuchen y empezar a recuperar parte de lo que este gobierno ha destruido y desaparecido. La eliminación del FONDEN es sólo un ejemplo de lo caro que le costará a los mexicanos sobrevivir a mayores y crecientes desastres causados por fenónemos naturales. 

Debemos encontrar la manera de restituir aquello que injusta, arbitraria y absurdamente nos ha sido arrebatado y que, en un momento de prueba mayor, puede hacer toda la diferencia entre la vida y la muerte, entre salvar a millones de familias o dejarlas a su suerte con las consecuencias que esto puede tener para todo el país.

*El autor es Presidente Fundador del Instituto de Pensamiento Estratégico Ágora A.C. (IPEA).

Twitter: @armando_regil