En aquellos tiempos la cronología era una vez cada semana, en viernes, asistir a la localidad más alta y económica del cine del barrio y los domingos, tras la obligada misa, elegir entre la matiné siempre presente y el partido de futbol de cada 15 días.

Aparecían los primeros diarios deportivos: el verde color lechuga, el de color sepia, uno muy beisbolista, el otro cargado hacia el ciclismo. También había un semanario que se llamaba sin estruendo Zas! y ahí uno se enteraba de los ascensos y caídas.

Hollywood proveía la mayor parte de las películas y las que nos permitían ver eran de aventuras: las favoritas eran las de Tarzán, las de vaqueros (sin consideración de los derechos humanos de los apaches) y prácticamente sin ninguna cinta deportiva.

De las películas mexicanas de entonces recuerdo Los Hijos de Don Venancio (1944) con Joaquín Pardavé y Horacio Casarín, donde interpretó a uno de los hijos del inmigrante español don Venancio, que jugaba en el Atlante, creando un problema con la orientación de su padre; también actuó en la secuela Los nietos de Don Venancio (1946). Horacio Casarín fue el primer mexicano en anotar gol en una Copa del mundo, en Porto Alegre, Brasil, en 1950 en una derrota ante Suiza.

Desde Argentina llegó un filme clásico Pelota de Trapo (1948) con base en las crónicas del futbol de los “potreros” del Gran Buenos Aires, escritas por Borocotó, y dirigida por Luis Torres Ríos, fue un gran éxito de taquilla y una verdadera joya de filmación etnográfica; era la época del neorrealismo de la posguerra y se unía en estilo a la italiana Ladrones de Bicicletas y a la mexicana Los Olvidados, aunque con un final más optimista.

El equipo más popular de los años 60 eran las Chivas Rayadas del Guadalajara y el cine mexicano aprovechó a Chava Reyes, el Tigre Sepúlveda, Héctor Hernández, Chaires, el Jamaicón Villegas y sus nostalgias, el Tubo Gómez; Sara García era la abuelita nacional y el taquillazo tuvo una secuela: Los Fenómenos del Futbol.

Alberto Isaac realizó un documental de la Copa del mundo México 1970, hilvanando la historia con el afán de un chico por no perderse los partidos en vivo y a todo color y sin permiso familiar.

En el 2005, la selección mexicana sub 17 obtuvo la Copa mundial de la categoría en Perú. este año 2018, Lourdes Deschamps narra en la película Campeones los altibajos de esa proeza.

La máxima hazaña del futbol mexicano: la medalla de oro en los Juegos Olímpicos Londres 2012 fue tan sorpresiva que no se hizo película.

Recordamos también Garrincha Alegria do Povo, Escape o Victoria con Stallone y Pelé, basada en la húngara Two Half Times the Hell. El Chanfle, Atlético San Pancho, Tierno y Cursi, Damned United, Messi, la película, Futbolín, con los muñecos de los futbolitos de monedas; Once in a Lifetime: la historia del Club Cosmos de Nueva York.

Ahora esperamos la mejor.