Dedico esta columna, hoy 28 de diciembre, a quienes creyeron que:

“Primero los pobres”. Hoy hay 10 millones más que en 2018 porque el gobierno decidió no apoyar a las empresas y al empleo ante la pandemia.

“La economía crecerá 4% en promedio y 6% al final del sexenio, en lugar del mediocre 2% del periodo neoliberal”. El crecimiento ha sido negativo los últimos dos años, con una caída acumulada de - 9% y la reducción del PIB por habitante será de casi 12%; tomará casi una década recuperar el valor de 2018.

“Se cuidará el medio ambiente y se promoverá el uso de energías limpias”. Se destruyó un manglar, se va a destruir la selva para construir un tren, se promovió el uso de carbón y combustóleo para generar electricidad y, violando diversas leyes y el T-MEC, se ha discriminado a la generación privada de energía solar y eólica.

“Se regresarán las fuerzas militares a los cuarteles”. Los militares se encargan de la seguridad pública, reparten libros de texto, controlan las aduanas, construyen un aeropuerto y sucursales bancarias, administrarán el tren y cuatro aeropuertos del sureste, son los encargados de la logística para la aplicación de la vacuna COVID-19 y de las finanzas del ISSSTE.

“Se acabará la corrupción”. Siguen los escándalos familiares, de los súper delegados, nepotismo, desvió de recursos, opacidad creciente en el gasto público y, de acuerdo con un estudio de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, 53% de la población cree que la corrupción aumentó durante este año.

“Se acabará la inseguridad”. Se han cometido 72,000 homicidios en dos años más innumerables robos, asaltos, extorsiones, violaciones, etc.; la tasa de impunidad es de 95%.

“Bajará el precio de la gasolina”. Qué bueno que no se eliminó el IEPS, sin embargo, aumentaron las trabas gubernamentales a la participación privada en el mercado de gasolinas para fortalecer la posición monopólica de Pemex.

“No aumentará la deuda pública”. El saldo de los requerimientos financieros del sector público (la definición más amplia de deuda pública) llegará al cierre de 2020 a 12.6 billones de pesos (54% del PIB), mientras que al cierre de 2018 fue de 10.6 billones (43% del PIB). Además, se gastaron todos los “guardaditos” que heredaron de los gobiernos anteriores.

“Se va a vender el avión presidencial”. Ni se vendió ni se rifó y allí sigue estacionado y costándonos.

“Tendremos un sector de salud pública equiparable a los mejores del mundo”. Se destruyó el Seguro Popular y se creó el engendro llamado Instituto de Salud para el Bienestar, no hay quimioterapias para los niños, ni vacunas contra el sarampión, la influenza y la tuberculosis.

“Se apoyará la cultura y la ciencia, como nunca antes”. Se cancelaron los fideicomisos, se redujo el presupuesto de la Secretaría de Cultura, del INBA y del INAH y del Conacyt.

“Se promoverá la inversión privada. Esta ha caído continuamente desde julio de 2018 y durante el tercer trimestre de 2020 fue 25% inferior que en el segundo trimestre de 2018.

“Pemex y La Comisión Federal de Electricidad serán la palanca del desarrollo”. Petróleos Mexicanos, en lo que va del gobierno, ha perdido 1.2 billones de pesos, la producción de petróleo está al nivel de 1977, se utiliza únicamente el 30% de la capacidad instalada de las refinerías y están construyendo otra que bajo ninguna circunstancia será rentable; la Comisión Federal de Electricidad no tiene los recursos para ampliar significativamente la capacidad de generación y transmisión, pero están muy contentos impidiendo la inversión privada.

Y todos seremos felices. ¿Inocentes? palomitas que se dejaron engañar.

ikatz@eleconomista.com.mx

Isaac Katz

Economista y profesor

Punto de vista

Caballero de la Orden Nacional del Mérito de la República Francesa. Medalla al Mérito Profesional, Ex-ITAM.

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