¿Viene la contrarreforma energética? ¡La pregunta es clave!

¿Por qué? Porque a las muchas declaraciones que anticipan un cambio en el modelo energético para pasar de uno exportador a otro refinador y, la intención de suspender las licitaciones petroleras, se suma la reciente iniciativa de Ley a la Administración Pública Federal (APF) que, de aprobarse —y lo más probable es que se haga con la mayoría del partido Morena— en el Poder Legislativo, se estaría clavando el último clavo en el ataúd de los organismos autónomos.

Y es que en la iniciativa de Ley de Reforma de la APF, se propone “sectorizar” en la Secretaría de Energía, a dos de los más importantes órganos autónomos: la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) —responsable, entre otras tareas,  de las subastas petroleras— y la Comisión Reguladora de Energía (CRE), responsable, entre otras cosas, del aterrizaje normativo de la apertura del sector eléctrico.

Sectorización

Pero ¿qué propone la iniciativa de ley exactamente?

La iniciativa propone dos cambios específicos para los órganos reguladores:

1.- Establece que corresponde a la Secretaría de Energía (Sener) conducir y coordinar a dichos órganos, conforme a las leyes aplicables.

2.- Propone que los órganos reguladores estén sectorizados en la Sener.

¿Y eso qué implica?

La “sectorización” implicaría eliminar de un tajo la autonomía respecto del gobierno federal de ambos órganos reguladores de muy reciente creación.

Sería un golpe directo al incipiente mercado energético competitivo.

La CNH y la CRE son los instrumentos fundamentales a través de los cuales se viene realizando ¡la apertura energética en hidrocarburos y electricidad!

No sólo eso, la eliminación de la autonomía de ambos órganos reguladores implicaría el rompimiento de un poderoso dique a las decisiones políticas.

Los reguladores

Hay que recordar que los organismos reguladores, en general los organismos autónomos, son instituciones con cuerpos colegiados técnicos y especializados cuya función principal es la de tomar decisiones en beneficio de la Nación y evitar anteponer el interés privado o una agenda política en perjuicio del interés público.

Son organismos reguladores, en la relación entre el gobierno y el sector privado.

Pero también, en virtud de su autonomía, vigilan e impiden decisiones políticas contrarias al interés de la Nación.

Por eso la pregunta, ¿viene la contrarreforma energética?

La iniciativa de ley la presentó el diputado Mario Delgado Carrillo,  coordinador del Grupo Parlamentario de Morena, y es muy amplia.

El tema que más atrae la atención pública es el recorte de la “burocracia dorada”, como les gusta denominar a los empleados de confianza del gobierno federal, tanto al presidente electo Andrés Manuel López Obrador como a los legisladores de su partido.

La “sectorización” de los órganos reguladores en la Secretaría de Energía, al ser más especializada y técnica, prácticamente pasó inadvertida en la atención pública general.

Sin embargo, en donde hay preocupación es en los propios organismos autónomos.

Y todavía más preocupación e incertidumbre entre los inversionistas del sector privado.

Autonomía, dique

Los órganos reguladores técnicos y autónomos velan por el interés público y la rectoría del Estado en múltiples sectores.

Esto garantiza que las decisiones se tomen sin favorecer intereses particulares, de orden político, empresarial o de algún grupo de interés en específico.

El mandato de largo plazo de la CNH y la CRE garantiza un entorno ajeno a ciclos económicos y políticos y propicia que las decisiones se tomen con objetividad y consistencia.

Subordinar las decisiones del regulador al corto plazo provocaría inestabilidad y desconfianza en el sector.

La naturaleza colegiada de los órganos de gobierno y el mandato transexenal de los comisionados blinda el proceso de toma de decisiones de influencias particulares, ya sean políticas o empresariales.

Es decir, existen contrapesos sanos entre instituciones públicas. Los órganos reguladores tienen una interacción fundamentalmente técnica y operativa con los permisionarios, a diferencia de la Sener, cuyo mandato es formular la política pública del sector.

Sólo para tener clara la importancia, por ejemplo,de la Comisión Nacional de Hidrocarburos hay que recordar que es la única autoridad facultada por ley para rescindir los contratos petroleros.

Caso Trump

A nivel internacional es reconocida la importancia de la existencia de órganos autónomos del gobierno y muy recientemente en EU se comprobó su importancia.

En el 2017, el presidente de EU, Donald Trump que impulsa una agenda para posicionar al carbón como la principal fuente de generación de electricidad en el país, envió a través del Departamento de Energía una propuesta regulatoria a la Comisión Federal Reguladora de Energía de los Estados Unidos (FERC, por su sigla en inglés) que pretendía subsidiar a las industrias del carbón y la nuclear, bajo el argumento de que la medida incrementaría la resiliencia, confiabilidad y seguridad de la red eléctrica estadounidense.

El 8 de enero del 2018, la FERC emitió su decisión de carácter vinculante negándose a apoyar esta medida.

Veremos qué pasa en México.

ATISBOS

FOCOS ROJOS.- Primero fue la advertencia de Moody’s sobre el modelo refinador que propone el presidente electo. Luego vino la revisión a la baja de la perspectiva de Estable a Negativa de Fitch por los planes comerciales energéticos del próximo gobierno. ¡Cuidado!

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.