Luego de varios años de altibajos en el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) por parte de las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en el 2016 entregaron al fisco 171,184 millones de pesos, 23.2% más en términos reales que en el 2015, de acuerdo con datos de la propia Bolsa.

Probablemente es una cifra récord, o la más alta en al menos 17 años. Entre el 2000 y el 2011, el pago de impuestos aumentó 15.4% en promedio cada año, pero, para el 2012, registró una baja de 8.9% en términos reales, anticipándose a la fuerte desaceleración en la actividad económica del país.

En el 2013 el Producto Interno Bruto creció 1.4% en términos reales, luego de que el año anterior la economía mexicana había crecido 4%, revela un análisis elaborado por la Unidad de Inteligencia y Estudios Especiales de El Economista (UIEE), con base en datos de la BMV.

En el cambio de escenario económico pesó de manera importante la caída internacional en el precio del petróleo, el repunte en la cotización del dólar frente al peso en el mercado cambiario mexicano, los recortes en el gasto público, la normalización de la política monetaria en Estados Unidos así como el proceso electoral en ese país, situación que hoy a la luz de los hechos, pareciera que fue sobredimensionada por los mercados.

En el análisis por emisora, destaca que por décimo año consecutivo América Móvil (AMX) lideró la lista de contribuyentes de las 104 emisoras consideradas en el estudio. Aunque los gravámenes pagados por AMX son menores en 18% a los entregados en el 2015, la telefónica de Slim siguió liderando la entrada de recursos a las arcas públicas por parte de las empresas listadas en el mercado accionario. Los 29,684 millones de pesos entregados al fisco en el 2016 representaron 28% de los recursos pagados por las 10 empresas que más aportaron recursos al gobierno y 17.3% del total recaudado en el mercado accionario.

Si bien el pago de AMX en el 2016 representó el mayor monto de impuestos pagados por una empresa en la BMV, es también el más bajo desde el 2008, ya que acusa una caída de 51% en términos reales, desde su punto más alto en el 2011, año en el que reportó un pago de impuestos por 60,169 millones de pesos, a precios del 2016, en esa ocasión dicho montó representó 36% del total pagado por las empresas en la BMV; al corte de este análisis, representa 17%, es decir, en cinco años su participación se redujo a menos de la mitad.

En AMX la tendencia a la baja en el pago de impuestos es la misma que dibujan las utilidades reportadas año tras año por la empresa. En el 2009 la telefónica de Slim registró su nivel máximo de utilidades, con 118,531 millones de pesos, a precios del 2016, y para este último año apenas llegaron a 8,649 millones de pesos. Las ventas netas y el valor de los activos totales han crecido sostenidamente en términos reales.

Al igual que en ocho de los 10 últimos años, el segundo lugar en el pago de impuestos lo ocupó Grupo México (GMéxico). Producción récord de cobre y precios más altos en la división minera, mayor productividad y ahorros en los insumos denominados en dólares en su rama de transporte y la entrada en operación del segundo tramo de la autopista Salamanca-León en su división de infraestructura configuraron un buen año, llevando sus ingresos netos a nivel sin precedente, lo que implicó también pagar 17% real por impuestos.

El tercer sitio fue para Fomento Económico Mexicano (FEMSA), empresa del sector de alimentos, bebidas y tabaco, que además posee la cadena de tiendas de conveniencia más extensa y de mayor crecimiento en América Latina. Reportó impuestos en el 2016 por 13,549 millones de pesos, 33% más que en un año antes. Los ingresos y la utilidad netos crecieron en ese año 24 y 16%, respectivamente.

Una forma de dimensionar la aportación al erario público de estas 104 empresas listadas en la BMV se aprecia en su comparación con Pemex. En el 2016 la petrolera pagó impuestos por 306,713 millones de pesos, 23% menos que el 2015, pero casi dos veces más que las 104 empresas consideradas en el presente trabajo.

Ciertamente la brecha se ha venido cerrando, toda vez que en el año 2000 representaban 15 veces; para el 2006, fue de 8.9 veces; al 2012, de 6.7 veces, y, para el 2016, de 1.8 veces.

Desde la óptica de los ingresos, en el 2016 el consolidado de empresas en la Bolsa arroja una cifra de 5.23 billones de pesos, contra 1.08 billones de la petrolera; donde se rompe toda comparación posible es en las utilidades netas de cada ejercicio.

luis.caballero@eleconomista.mx