Mañana toma posesión el nuevo presidente de Argentina, Mauricio Macri, el líder de la oposición, quien fue empresario hasta el 2003 y después inició su carrera política hasta ganar las elecciones frente a 12 años de kirchnerismo.

Aunque algunos banqueros e importantes representantes del sistema financiero argentino han mostrado públicamente su preferencia por Macri, aún no se observa un interés tácito de los capitales extranjeros o nacionales por regresar al mercado de capitales.

Calificaciones

En una publicación de Standard & Poor’s Ratings Services (S&P), la entidad menciona que las calificaciones soberanas no solicitadas en moneda extranjera de Standard & Poor’s Ratings Services de la República de Argentina son SD/SD (siglas en inglés para Incumplimiento Selectivo), y las calificaciones soberanas no solicitadas de largo y corto plazo en moneda local son CCC+ y C , respectivamente.

La tendencia de la nota de largo plazo en moneda local es negativa. Nuestra evaluación de transferencia y convertibilidad (T&C) del soberano es ‘CCC-’, y nuestra calificación en escala nacional es ‘raB+’ con tendencia negativa , informa el documento.

Las notas soberanas de incumplimiento selectivo se derivan de la falta de pago de una parte de su deuda externa.

El 30 de julio del 2014, Argentina no realizó el pago de intereses por 539 millones de dólares de sus bonos de descuento con fecha de vencimiento en diciembre del 2033. Desde entonces, el soberano no ha podido pagar ninguno de sus bonos externos bajo ley extranjera, lo cual ha limitado su acceso al mercado de capitales.

Argentina incumplió con su deuda en noviembre del 2001. Posteriormente, tras un canje de deuda en el 2005, S&P asignó una nueva calificación de B- en junio de ese mismo año.

Problemas para el presidente

El análisis de S&P indicó que Macri tendrá que lidiar con un nivel muy bajo de reservas en moneda extranjera en el banco central. Estimamos que las reservas netas probablemente registren niveles negativos en diciembre, considerando los encajes, un swap cambiario con el Banco Popular de China, así como las importaciones y dividendos empresariales no pagados , detallaron.

La nueva administración tendrá que gestionar los cambios al actual conjunto de controles cambiarios de Argentina, con el fin de evitar una posible devaluación desorganizada de la moneda, la cual podría tener efectos económicos y políticos negativos. El éxito de las políticas económicas del gobierno, así como la credibilidad, dependerán de la sincronización y la naturaleza de los cambios a las restricciones cambiarias , destacaron.

El gobierno también enfrenta dificultades fiscales. En S&P estimaron que el déficit del gobierno general supera 4.5% del PIB en el 2015.

La administración enfrentará las negociaciones salariales con los empleados a nivel federal y provincial a principios del 2016, en un contexto de altos niveles de inflación. La nueva administración necesitará contar con sofisticadas habilidades de negociación para lograr su agenda de política económica , indicaron.

El gobierno de Macri se moverá más lento, debido a la complejidad de los problemas , informan en la publicación.

fondos@eleconomista.com.mx