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Aprendizaje en la educación superior se adapta a las nuevas generaciones
La Generación Z impulsa cambios enla educación superior al exigir experiencias de aprendizaje más prácticas, participativas, tecnológicas y vinculadas con los desafíos de su tiempo.

Jóvenes universitarios enfrentan nuevos modelos de aprendizaje marcados por la tecnología y la transformación educativa.
Actualmente vivimos en una sociedad cambiante, llena de nuevos retos, distintas maneras de apreciar las cosas, viviendo desde lo inmediato y dejando poco espacio para el entendimiento de lo que en realidad estamos haciendo.
Diversas áreas dentro de una sociedad han cambiado en los últimos años, hoy en día la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías han revolucionado entornos como la medicina y las ciencias. Sin embargo, ¿qué pasa con la enseñanza y el aprendizaje? ¿También son áreas en evolución?
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Zygmunt Bauman, sociólogo y filósofo polaco señala que hoy en día vivimos en una sociedad líquida, en donde el ser humano tiende a ser más individualista, su sentido de compromiso es menor y lo realmente relevante es la necesidad de cumplir necesidades inmediatas.
Tomando en cuenta lo anterior, ¿cómo repercute todo lo ya mencionado en los procesos de aprendizaje y en la formación académica de las nuevas generaciones?
Hoy en día las aulas universitarias están conformadas mayormente por la generación Z (aquellos nacidos entre 1995 y 2010) y en poco tiempo se sumarán estudiantes de la generación Alpha (nacidos de 2011 a la fecha). La educación para estas generaciones ha sido influenciada por constantes cambios tecnológicos; así como el acceso a computadoras y la llegada de internet tuvo un impacto en la educación de la generación Millenial, la inteligencia artificial y las conexiones digitales están moldeando la forma en que se facilita el aprendizaje en la actualidad.
A diferencia de la educación universitaria tradicional, la figura del docente ya no es la única figura de referencia para los alumnos de hoy en día. Por ejemplo, un alumno de Ingeniería, Finanzas o Psicología muchas veces busca respuestas más rápidas o incluso más certeras utilizando herramientas de inteligencia artificial, dejando como último recurso la opinión, el conocimiento o la misma experiencia de su profesor a cargo de la asignatura.
Actualmente se fomenta que el aprendizaje esté centrado en el estudiante. Esto se opone al modelo tradicional donde el docente es quien enseña y asume un rol activo mientras que el estudiante solamente recibe el conocimiento de manera pasiva. Poco a poco el profesor se ha ido transformando en una figura facilitadora y la enseñanza ha apostado a una experiencia donde tanto los docentes como los estudiantes cumplan un rol activo de manera conjunta. Estas nuevas perspectivas educativas se enfocan en la construcción unificada de conocimiento a través de metodologías activas como el aprendizaje basado en proyectos o el aula invertida, entre otras.
En conclusión, el reto actual radica en que, pese a las diferencias generacionales entre docentes y alumnos, las instituciones educativas y los profesores vayan estrechando metodologías funcionales que se adapten a los inminentes cambios sociales y tecnológicos. Asimismo, la educación debe favorecer el pensamiento crítico de los estudiantes, modelar valores de vida y proveer un sentido ético.
Al instaurar clases menos tradicionales, que estén centradas en el alumno y donde la teoría sea aplicada a la práctica, la diferencia generacional ya no será un problema, ya que estudiantes y docentes serán parte de una misma generación encaminada hacia el conocimiento práctico y global.
Nota importante: Este contenido forma parte de los temas que abordaremos en el Suplemento de Universidades de El Economista, que se publicará este 28 de mayo. Un espacio para analizar los desafíos, tendencias y oportunidades del sector educativo. No te lo pierdas.
*El coluimnista invitado es titular de prácticas, Facultad de Psicología. Universidad Anáhuac México Norte.

