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Starmer es colocado contra las cuerdas por el caso Mandelson
Al primer ministro de Reino Unido le previnieron que su embajador en Estados Unidos, vinculado a la lista Epstein, no contaba con el perfil adecuado; surgen más pruebas.

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Londres. El gobierno británico ejerció "presión" sobre funcionarios para que aprobaran el nombramiento de Peter Mandelson, vinculado al fallecido delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein, como embajador en Washington, declaró el martes un asesor del Ministerio de Exteriores, despedido por este caso.
La oficina del primer ministro, el laborista Keir Starmer, tenía una "actitud desdeñosa" hacia el proceso de verificación de seguridad de su candidato a embajador en Estados Unidos, afirmó Oliver Robbins, asesor del Foreign Office, al frente de los servicios diplomáticos y cesado la semana pasada.
Starmer ha afirmado que se "equivocó" al nombrar a Mandelson para el cargo y expresó su pesar, pero el lunes culpó de forma rotunda a los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores por no haberle informado de que un organismo de control de seguridad había desaconsejado el nombramiento.
“Olly Robbins es un hombre íntegro y profesional”, pero “cometió un error de juicio”, insistió el martes Keir Starmer, durante un consejo de gobierno, según el acta publicada por la oficina del primer ministro.
Starmer ha sido cuestionado desde hace meses debido a su decisión de nombrar a Mandelson, al que destituyó en septiembre tras acusarlo de haber "mentido de manera reiterada" sobre sus vínculos con Epstein.
El diario The Guardian reveló el jueves que el Ministerio de Relaciones Exteriores había habilitado a Mandelson para ese puesto a principios de 2025 pese a un dictamen desfavorable del organismo encargado de verificar sus antecedentes.
Tras esta información, Starmer destituyó el viernes a Robbins, quien compareció el martes ante un comité parlamentario de supervisión.
Según Robbins, Downing Street ejerció "presión constante" para aprobar al desacreditado peso pesado laborista para el cargo en Washington.
El objetivo era que Peter Mandelson ocupara su puesto en Washington "lo antes posible" para que pudiera asistir a la investidura de Donald Trump el 20 de enero de 2025, dijo Robbins, y agregó que Starmer "había anunciado que Mandelson era su candidato".
“Me encontré con una situación en la que ya existía una expectativa muy, muy fuerte (...) de que él tenía que ocupar el cargo y estar en Estados Unidos lo antes posible”. “Había un ambiente de persecución constante”, afirmó,.
Presión podría esperar
El portavoz de Starmer rechazó las acusaciones de Robbins y dijo a los medios que “yo distinguiría entre la idea de presión y el hecho de mantenerse informado sobre el proceso y el avance del nombramiento”.
Es probable que el relato de Robbins aumente la presión sobre Starmer, quien, tras haber conseguido la mayoría más holgada de la historia moderna para el Partido Laborista en las elecciones nacionales de 2024, se enfrenta a nuevas peticiones de dimisión.
Los diputados laboristas no esperan una maniobra inmediata para destituir a Starmer, sobre todo por la cercanía de las elecciones locales en Inglaterra y las votaciones regionales en Gales y Escocia del 7 de mayo.
