Más de 20 millones de venezolanos están convocados a acudir a las urnas este 20 de mayo para elegir al presidente quien gobernará los próximos seis años, además de escoger a los miembros de los consejos legislativos estatales y municipales.

Contienden por la presidencia Nicolás Maduro quien busca la reelección y aparece 10 veces en la boleta electoral por el número de partidos que lo apoyan; Henri Falcón, apoyado por cuatro fracciones políticas y principal opositor de Maduro; el expastor Javier Bertucci y Reinaldo Quijada, aspirante por Unidad Política Popular 89.

La principal alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) decidió no participar en estas elecciones por considerar el proceso de fraudulento.

Ante el resultado previsible en las adelantadas elecciones generales, Mario Torrico Terán, profesor e investigador de la Flacso México, vislumbra que el resultado no podrá ser calificado como una lección democrática ya que el proceso no se ha realizado en condiciones equitativas y no reflejará la voluntad del pueblo venezolano.

“El gobierno actual tiene todas las condiciones para imponer su victoria ya sea de forma directa o indirecta, inhabilitó a los posibles candidatos opositores como a Henrique Capriles o a Leopoldo López, prácticamente cerró el Congreso donde la oposición tenía mayoría a través de una Asamblea Nacional Constituyente cuya elección tampoco fue democrática, la postulación de otros dos candidatos pareciera que es sólo para tratar de darle legitimidad al proceso”, precisó.

El investigador agregó que no se puede esperar que este proceso electoral vaya a contribuir a mejorar la situación venezolana tanto en lo económico como en lo político. “Básicamente ya hay un consenso en donde los analistas, la prensa internacional y a nivel de los gobiernos de que Venezuela ya no es una democracia y si a eso le agregamos la tremenda crisis económica que tienen los venezolanos desde hace ya hace muchos años cada vez más llegando a niveles que nunca se habían visto, inflación, carencia de alimentos, medicinas, muerte de niños y mujeres en el parto,  no hay ninguna forma de que esta situación mejore con este proceso electoral y a corto plazo”, aseveró.

Para Ronal Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario en Colombia, ante la posible victoria de Maduro la pregunta que sale de fondo es cuantos votos le van a reconocer a Henri Falcón, si lo van a legitimar como líder de la oposición de cara a facilitar un proceso de negociación y asimismo tratar de legitimar al gobierno.

“Una de las particularidades que sale en este proceso es sin lugar a dudas que entre el proceso de elección del presidente y el nombramiento, es decir, la ceremonia en la cual el presidente recibe la investidura, va a pasar casi medio año y eso le va a permitir al gobierno dilatar un poco el proceso porque durante todo este tiempo para bien o para mal Maduro seguirá siendo el presidente legítimo de Venezuela, la elección la está manejando para poder lograr mantenerse en el poder”, dijo.

ESCENARIOS

Rodríguez puntualizó que el resultado del domingo es muy esperado más lo que pase el día siguiente no porque las elecciones vayan a cambiar la situación de Venezuela sino porque se espera que venga una reacción internacional muy fuerte y que esa reacción impulse los ánimos internos para que ocurra un colapso del régimen.

“Cada vez son más las sanciones internacionales y funcionarios son sancionados, los países integrantes del Grupo de Lima están esperando lo que suceda el domingo para tomar acciones puntuales, además se espera que crezca la condena internacional”, manifestó.

Mario Torrico opinó que la única vía internacional para que el régimen venezolano vaya abriéndose o vaya deteriorándose es a través de una presión económica. En estos momentos Venezuela está totalmente endeudada tiene problemas fiscales muy graves y la única opción que tiene el país es que suba el precio del petróleo o que se le faciliten créditos chinos o rusos.

“Las únicas sanciones que pueden tener efecto contra el régimen de Maduro son las sanciones económicas y el aislamiento económico, sanciones de tipo diplomático o aislamiento diplomático no van a tener ningún efecto como se ha visto, sin embargo la presión internacional si tiene que seguir”, afirmó.

[email protected]leconomista.mx