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Muy doloroso no contar con la comprensión de México: Antonio Ledezma
Antonio Ledezma define a Arias Cárdenas como una pieza de la dictadura venezolana; se trata de la propuesta de Nicolás Maduro para que viaje a México como Embajador.

Foto: Reuters
Antonio Ledezma fue alcalde del Distrito Metropolitano de Caracas entre el 7 de diciembre del 2008 y 19 de febrero del 2015. Hugo Chávez lo desconoció como alcalde en el 2009 e implantó un alcalde paralelo e ilegal. El 19 de febrero del 2015 fue detenido por la policía de Nicolás Maduro. Un año después, fue trasladado de la cárcel a su casa, pero bajo arresto. El 17 de noviembre del 2017 escapó rumbo a Madrid, España, lugar desde donde charló con El Economista vía telefónica.
Nicolás Maduro ha pedido el beneplácito al gobierno de México para enviar a Arias Cárdenas como embajador.
Maduro no tiene cualidad para designar a embajadores porque no tiene legitimidad como presidente de la República. El que tiene la potestad de designar a los embajadores es el que sea reconocido como presidente constitucional, y ese es el caso de Juan Guaidó, según el Artículo 233 de nuestra Carta Magna.
—¿Usted conoce a Arias Cárdenas?
Sí lo conozco. Un militar que participó en la asonada golpista de 1992. Meses después discrepó de Chávez, enfrentó a Chávez, cuestionó a Chávez. Avaló el movimiento militar que sacó a Chávez del poder por horas el 11 de abril del 2002. Luego se reconcilió con Chávez. Fue gobernador del estado Zulia. Él es parte de una de las piezas de esta dictadura venezolana que encabeza Maduro.
—El gobierno del presidente López Obrador cambió la postura de México frente al régimen de Maduro. El paso atrás en el Grupo de Lima y la creación del Mecanismo de Montevideo evidencian el giro. ¿Es posible mediar entre el régimen de Maduro con la oposición?
No. La mediación termina siendo convalidación de un régimen que esta oprimiendo a un pueblo. Es muy doloroso para nosotros los venezolanos no contar con la comprensión del gobierno de México, porque aquí no se trata de un debate de quién es de izquierda y quién de derecha. Aquí lo que tiene hacer el gobierno de México es escoger entre dictadura y democracia. Y Maduro está coludido con el narcotráfico.
—¿Existen contactos en México de la oposición con el presidente López Obrador?
Sí. Marcelo Ebrard tiene textura democrática.
Yo tuve la oportunidad de saludarlo el año pasado ya como canciller designado. Gentilmente accedió a intercambiar conmigo algunas palabras. Él me argumentó el principio de autodeterminación de los pueblos. Yo le dije que los derechos humanos están muy por encima de ese tipo de barreras, sobre todo cuando bien se sabe que en Venezuela la soberanía reside en el Parlamento, que es atropellado por el dictador Maduro.
Organismos internacionales
—México y Uruguay promueven el Mecanismo de Montevideo. Sin embargo, el gobierno de Tabaré Vázquez, desde el día de la creación del mecanismo, integra el Grupo de Contacto Internacional (GCI) promovido por la Unión Europea, cuyo principal objetivo es la organización de elecciones plenamente democráticas en Venezuela.
El GCI ha venido planteando como fin ulterior un proceso electoral.
Nosotros tenemos una ruta muy bien definida. Primero, cese a la usurpación. Segundo lugar, consolidación del gobierno de transición encabezado por Juan Guaidó. Y tercero, cuando estén dadas las condiciones materiales, se realizaría un proceso electoral transparente y con observación internacional. (Ocurrirá) una vez que haya sido depurado el órgano electoral y que se hayan habilitado a todas las fuerzas políticas que quieran participar.
—La Organización de los Estados Americanos (OEA), el Grupo de Lima y el GCI ¿tendrían que coordinarse para tener una estrategia única que sea mucho más efectiva?
Es necesaria una estrategia acoplada. El Grupo de Lima marcó un rumbo muy acertado, muy categórico, el pasado 4 de enero. Y yo creo que esa debe de ser la agenda tanto de la OEA como de las instancias internacionales, que deben pasar de la diplomacia de contemplación a una diplomacia mucho más eficaz.
—¿Usted cree que son los últimos días del régimen de Nicolás Maduro?
Yo siento que es insostenible. Por una parte porque nuestra economía está desplomada. Maduro recurre a aumentos de salario que terminan siendo un búmeran, porque Venezuela es el único país del mundo en que los trabajadores, en lugar de alegrarse de que les aumenten el sueldo, se alarman porque tenemos una voraz hiperinflación. Hemos dejado de ser un país petrolero. Nos hemos convertido en un país con petróleo, mas no petrolero, porque estamos ya por debajo de 700,000 barriles de petróleo de producción. EL PIB ha caído 50 puntos. Es un país donde el banco central imprime dinero inorgánico.
Una sociedad movilizada. La gente está movilizada en lo que yo llamo la primavera venezolana.
La primavera venezolana
Antonio Ledezma asegura que el golpe contra el régimen de Maduro del 30 de abril fue legítimo.
Estados Unidos mencionó varios nombres de funcionarios cercanos a Maduro que sostuvieron contactos con la oposición. Entre ellos el de Padrino López, ministro de Defensa.
—¿Maduro se está quedando solo?
Si. Cada día Maduro se ve cada vez más solo. Se ve como arañando respaldo que no existe porque no tiene reconocimiento internacional. Maduro es un experimento fallido. No tiene cómo sostenerse por mucho tiempo.
—Ante el vacío de poder en Venezuela, ¿son las naciones extranjeras las que tienen el control?
El interés de Rusia es hacer de Maduro un títere que sea como una pieza que muevan a su antojo en el tablero del ajedrez. China tiene el interés comercial de cobrar la deuda de 65,000 millones de dólares. Los iraníes tienen una presencia relacionada con los grupos terroristas, sobre todo Hezbolá.
—¿Cuál es el alcance del operativo del 30 de abril? ¿Faltan más acciones?
Vendrán más acciones. Yo la llamo la primavera venezolana. Lo que se esta activando es lo que está contemplado en el Artículo 350 de la Constitución nacional, porque Maduro menoscaba los derechos humanos.

