Washington. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo el día de ayer que no prevé "en este momento" nuevas restricciones de viaje ante la nueva variante ómicron del Covid-19, reportada por primera vez por Sudáfrica la semana pasada.

"El grado de propagación tiene un impacto sobre la necesidad o no de restricciones de viaje. Pero no anticipo eso en este momento", declaró a periodistas en la Casa Blanca.

Estados Unidos prohibió desde este lunes el ingreso de la mayoría de los viajeros de ocho países del sur de África, una medida criticada por muchos expertos en salud porque puede desalentar el reporte de nuevos casos por parte de otras naciones y porque la variante ya esté muy extendida.

En un discurso televisado, Biden dijo que la nueva cepa ómicron, potencialmente más infecciosa que la actualmente dominante delta y ya detectada en varios países, "es motivo de preocupación, no de pánico".

"Hoy tenemos más herramientas para combatir la variante de las teníamos antes", aseguró, y agregó que su principal asesor médico, Anthony Fauci, esperaba que las vacunas actuales siguieran ofreciendo protección contra el virus.

Ante la temporada de fiestas de fin de año, el mandatario pidió a los estadounidenses vacunarse y vacunar a sus hijos o, si es necesario, recibir sus dosis de refuerzo, así como usar mascarillas en espacios cerrados.

"Si las personas están vacunadas y usan mascarilla, no hay necesidad de confinamiento", señaló, flanqueado por Fauci y Kamala Harris.

Preguntado sobre la eventual obligación de vacunarse o presentar una prueba de detección del virus para tomar vuelos internos en Estados Unidos, Biden respondió que "en este momento no es una recomendación" de la comunidad científica.

Biden agregó que presentaría "el jueves" una estrategia detallada para combatir el Covid-19 durante el invierno, "no con confinamientos, sino ampliando la vacunación, las dosis de refuerzo, las pruebas".