Alemania entreabre la puerta a una mayor participación de las mujeres en los consejos de administración de las grandes empresas, estableciendo cuotas obligatorias, aunque a la primera economía europea le queda mucho por hacer para convertirse en un modelo en términos de equidad de género. 

El gigante químico-farmacéutico Bayer, el proveedor de electricidad EON o el líder de los componentes para tarjetas inteligentes Infineon son varios de los buques insignia de la industria alemana que ocupan un rango muy bajo en lo que respecta al acceso de mujeres a funciones de gestión y administración.

Todos los miembros de los consejos de administración de estos grupos empresariales son hombres, reveló recientemente la fundación germanosueca Allbright, según la cual las mujeres solamente representan el 12.8% de las instancias directivas en las 30 empresas que figuran en el Dax, el índice estrella de la Bolsa de Fráncfort.

A pesar de que Alemania ha sido gobernada durante 15 años por una mujer, la canciller Angela Merkel, el universo de la dirección empresarial sigue siendo masculino. 

"Sobre la base del voluntariado, poco se está haciendo y muy lentamente", indicó la ministra de la Familia, la socialdemócrata Franziska Giffey.

En este contexto, el gobierno ha decidido imponer la obligación de la presencia de mujeres en los consejos de administración de las grandes empresas que cotizan en bolsa, de acuerdo a un proyecto de ley presentado este miércoles. 

No obstante, este avance es considerado insuficiente por los defensores de la paridad, que consideran que el impacto de la cuota será limitado.

"Apenas un paso"

Según el texto, que aún no ha sido aprobado por los diputados, al menos una mujer tendrá que formar parte de los consejos de administración de las empresas alemanas con más de tres administradores.

El nombramiento de mujeres también será obligatorio en los consejos de administración de las empresas en las que el Estado es accionista y en los organismos públicos, como el operador ferroviario Deutsche Bahn.

La ministra de Justicia, la socialdemócrata Christine Lambrecht, se congratuló de esta "señal importante para las mujeres altamente calificadas" y llamó a las empresas a "aprovechar la oportunidad" de esta cuota para aumentar la presencia femenina en los puestos de dirección.

A nivel internacional, si se toma en cuenta las 30 empresas más grandes de cada país, el porcentaje de mujeres en los consejos de administración es de 28.6% en Estados Unidos, 24.9% en Suecia, 24,5% en el Reino Unido y 22.2% en Francia, según la fundación Allbright.

Este proyecto de ley alemán podría aumentar a lo sumo la proporción de directoras en las 100 mayores empresas del país hasta el 16%, consideró a fin de año la consultora Boston Consulting Group (BCG).

De esta manera, Alemania pasaría del puesto 24º al 18º en Europa, y en "dos años estaríamos al nivel actual de España y Portugal. La cuota es un paso en la dirección correcta, pero apenas un paso", observó Nicole Voigt, analista de BCG.

"A ritmo de caracol"

El proyecto es apoyado por la canciller Angela Merkel pero encontró numerosas resistencias dentro de su partido, la conservadora Unión Democristiana de Alemania (CDU), que gobierna en alianza con los socialdemócratas del SPD.

También es criticado por parte del empresariado, que denuncia una intromisión en la dirección de las empresas.

En la recta final para anotar este logro en su historial, el partido de centro-izquierda recibió el apoyo de la sociedad civil, movilizada en iniciativas como la etiqueta #ichwill (#yoquiero) en Twitter. 

El eslogan "Soy una mujer de cuota" ("Ich bin eine Quotenfrau") fue objeto de una campaña instrumentada por mujeres de la política, los negocios y el entretenimiento, incluida la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

En 2016, Alemania brindó a las empresas un plazo para aumentar la presencia de mujeres en sus consejos, pero tuvo que imponer una cuota del 30% a falta de resultados. Actualmente es del 34 por ciento.

En total, 73 empresas se verán afectadas por este cambio de reglas, de las que 32 actualmente no cuentan con una mujer en su junta directiva, de acuerdo al centro FidAR, que brega por una mayor representación de las mujeres en la cúspide de las empresas. 

Un proceso que va "a ritmo de caracol", según el instituto de investigación económica DIW.