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Finanzas Personales

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¿Más sueldo o prestaciones? La cuenta que debes hacer para saber si tus ingresos alcanzan

Trabajar por honorarios o como asalariado depende tanto de cálculos económicos como de certidumbre: ¿qué opción da más ingresos y tranquilidad?

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"No solamente se dejen llevar porque reciben un ingreso mayor", dijo el contador Roberto ColínFoto: (Shutterstock)

Carolina Aguilar Carrasco

¿Ser asalariado o trabajar de manera independiente para ganar más? Es una pregunta común durante la vida laboral de miles de personas, y cuya respuesta siempre puede ser distinta cuando se trata de generar estabilidad financiera.

Según especialistas en la materiala elección no debe basarse únicamente entre cuánto dinero llega cada mes a la cuenta bancaria, sino entre el valor total de las prestaciones que se reciben como trabajador formal y el costo de reemplazarlas por cuenta propia.

En otras palabras, el mayor ingreso debe funcionar como una compensación por beneficios que ahora serán financiados de manera individual.

Más allá de los ingresos: la protección financiera y social 

A diferencia de un asalariado, quien por el mero hecho de estar contratado cuenta con cobertura médica y seguro, las personas independientes asumen esa responsabilidad y costo.

"La diferencia entre lo que percibas en un régimen y otro debe de ser suficiente para cubrir seguridad social, ahorro para el retiro, seguros médicos, el pago de impuestos y demás", explicó el experto fiscal Enrique Magnani, socio fundador de Ekko Consulting.

Estas prestaciones no deben ser subestimadas, ya que su desaparición completa puede comprometer fuertemente la situación laboral y financiera

"Imagínate un trabajador que sufre un accidente de trabajo que le cause una incapacidad temporal o definitiva. La indemnización que va a recibir va a ser prácticamente nada porque no tenía prestaciones", señaló Roberto Iván Colín Mosqueda, integrante de la Comisión Técnica Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM).

Así que para que valga la pena, se requiere que los ingresos sean más que solo un par de miles de pesos. Además, es necesario tener disciplina financiera para ejercer como “patrón propio”, quien separa parte de los ingresos a los servicios.

"No quiere decir que renuncie completamente a las prestaciones sociales; yo me las puedo autopagar", dijo Magnani.

Actualmente existen diferentes alternativas para asumir estas coberturas de manera autónoma, tanto en el sector privado como en el público, como:

Modalidad 10 del IMSS: Consiste en la contratación de la protección social en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a través cuotas mensuales calculadas según el salario registrado.

La ventaja de esta opción es que brinda servicios médicos, seguro de riesgos de trabajo, de invalidez y vida, así como semanas de cotización para el retiro.

Modalidad 33 del IMSS: Da únicamente servicio médico (consultas, farmacia, laboratorios y asistencia hospitalaria) a través de una contratación anual. Sin embargo, tiene limitaciones para enfermedades preexistentes y periodos de espera.

Pólizas de gastos médicos y vida: El mercado de aseguradoras tiene diferentes opciones para acceder a la protección, mediante el pago de pólizas personales. También tiene restricciones de enfermedades preexistentes y periodos de espera, además de considerar que requiere un mayor desembolso en deducibles o coaseguros, además de una prima.

Ahorro Voluntario en la afore: En caso de contar con una cuenta individual, las personas pueden realizar sus aportaciones de manera periódica para incrementar los recursos para su retiro.

El ahorro fiscal también entra en la ecuación 

Otro elemento que influye en la decisión es la carga tributaria. Para Enrique Magnani, una alternativa es el Régimen Simplificado de Confianza (Resico), que por sus tasas de impuesto sobre la renta (ISR) de 1% a 2.5% lo convierten muy atractivo, más comparado con otros esquemas fiscales como Sueldos y Salarios, o Actividades Empresariales y Profesionales, que pagan hasta el 35% de los ingresos.

"Si ganas 50,000 pesos mensuales, ¿prefieres pagar alrededor de 2.5% de impuesto o cerca de 30%? Yo me quedo con el 2.5%", dijo el socio de Ekko Consulting.

Si los ingresos anuales no superan los 3.5 millones de pesos, y no son socios o accionistas de personas morales, pueden quedarse en este régimen que reduce la carga fiscal y permite mayor flujo de ingresos.

Los ingresos irrecuperables  

Aunque algunas prestaciones puedan replicarse mediante la contratación de servicios, como la atención médica, existen beneficios laborales cuya sustitución resulta más compleja.

Conceptos como aguinaldo, vacaciones pagadas, prima vacacional, reparto de utilidades (PTU), o indemnizaciones frente a despidos quedan fuera del esquema.

Sin embargo, Enrique Magnani apuntó que pueden ser compensados por tener mayores ingresos tras tener menor carga fiscal.

La cuenta que realmente debes hacer 

En resumen, para ambos especialistas la comparación no es solo entre el salario de nómina y el ingreso por honorarios. La pregunta correcta es cuánto dinero adicional recibirás y si esa diferencia alcanza para construir por tu cuenta la misma red de protección.

"Vamos a pensar que con un sueldo son 50,000 pesos mensuales y por honorarios puedes llegar a 100,000 pesos. Esa diferencia seguramente te permitirá pagar seguridad social, ahorro para el retiro, seguros médicos y el pago de impuestos", señaló el contador Colín.

En cambio, si el incremento es pequeño, probablemente el beneficio económico desaparezca al sumar todos esos gastos.

No existe una respuesta universal, ya que también depende del momento de vidaPara un profesionista joven, sano, con pocos compromisos familiares y dispuesto a administrar sus finanzas, tener un mayor ingreso puede acelerar la construcción de patrimonio.

Mientras que alguien que prioriza estabilidad, necesita atención médica constante, un empleo formal puede representar mayor tranquilidad financiera.

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Carolina Aguilar Carrasco

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNAM y reportera de Finanzas Personales en El Economista. Escribe sobre ahorro, inversión, crédito, seguros y educación financiera para explicar cómo las decisiones sobre el dinero impactan en la vida cotidiana.

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