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¿IMSS o una aseguradora? Cuando conviene contratar un seguro médico privado o el del gobierno
Existen opciones para no quedarse sin cobertura médica: el servicio del IMSS, o mediante una aseguradora privada. La elección depende de la edad, situación laboral y de salud.

¿Qué te conviene más?
Una persona que no tiene cobertura médica no solo está expuesta a enfrentar dificultades para recibir atención oportuna, sino también a recibir un golpe financiero por pagar las cuentas de honorarios, tratamientos y hospitalización.
Quienes están fuera del esquema de seguridad social, tienen dos opciones: pagarle al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para tener el derecho, o contratar una póliza de seguro con una aseguradora. ¿Cuál conviene más? Depende de cada caso, pero a continuación te compartimos las opciones y claves para decidir.
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Si hablamos de solo recibir cobertura médica, el Seguro de Salud para la Familia, o Modalidad 33, es una opción.
"Está diseñada para personas que no están incorporadas en un trabajo remunerado en la formalidad, pero que pueden pagar una cuota anual para tener acceso a la cobertura de salud", explicó Óscar Vela Treviño, experto del Tecnológico de Monterrey.
A través de un pago anual, el Instituto brindará servicio de gastos médicos mayores y menores, que incluye consultas médicas, hospitalización, cirugías, atención obstétrica y maternidad, medicamentos y servicio de laboratorios.
Según Rolando Talamantes, por protocolo, el organismo puede solicitar la inscripción de los miembros dependientes de la persona interesada, quien pagará las cuotas correspondientes de cada miembro según su edad. En 2026, estos son los costos vigentes:
Grupo de edad | Cuota |
|---|---|
0-19 años | $9,300 |
20-29 años | $11,550 |
30-39 años | $12,350 |
40-49 años | $14,350 |
50-59 años | $14,850 |
60-69 años | $20,600 |
70-70 años | $21,500 |
80 años o más | $22,150 |
Fuente: IMSS |
Sin embargo, el Seguro de Salud para la Familia tiene grandes consideraciones: no es compatible con enfermedades preexistentes y también tiene periodos de espera para atender otros padecimientos.
Así que una persona con tumores malignos, diabetes, insuficiente cardiaca, Virus de Inmunodeficiencia Adquirida Humana positivo (VIH), o enfermedades congénitas, no son candidatos para solicitar este servicio.
Además, aunque sea un servicio del IMSS, estar inscrito en esta modalidad no significa que pueda sumar semanas de cotización para una pensión.
"Quien se inscriba a la Modalidad 33 solamente tiene acceso a cobertura de salud; no tiene acceso a otros seguros del IMSS como pensiones o afore", señaló Vela Treviño.
Por esta misma razón, Rolando Talamantes señala que ya no es tan recomendada por asesores de seguridad social, y ponen sobre la mesa otra alternativa: la Modalidad 10 o de Personas Trabajadoras Independientes.
"Ya no nos enfocamos tanto en recomendar la Modalidad 33. Nos enfocamos más en recomendar la Modalidad 10 porque resulta un esquema mucho más completo", menciona Talamantes.
Esta otra opción da cobertura médica sin limitaciones, además que también brinda seguro de riesgos de trabajo, enfermedades y maternidad, seguro de invalidez y vida, retiro por cesantía y vejez. Además, da la opción de realizar aportaciones al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
La Modalidad 10 requiere de pago de cuotas mensuales, las cuales son calculadas según el tipo de ocupación, el salario que percibe y los días de aseguramiento, por lo que no existe una tabla de costos como en la Modalidad 33.
Sin embargo, el IMSS cuenta con una calculadora de cuotas que puede adaptarse a la situación de las personas y ver cuánto le puede costar.
Por ejemplo, un enfermero que vive en la zona centro del país (o dentro de la Zona Salario Mínimo General) que se registra con un ingreso de 9,766.24 pesos mensuales tendría que pagar 2,026.68 pesos mensuales o 23,862.55 anuales, con solo la cobertura del IMSS.
Contratar una póliza con una aseguradora
La otra opción es contratar un seguro de gastos médicos mayores (SGMM) con una aseguradora. En este sector, existen más alternativas para elegir, con sus diferencias de coberturas y costos.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) cuenta con un simulador que permite comparar datos entre aseguradoras como sumas aseguradas, deducibles, nivel de hospitales, servicios y prima neta.
Hay que considerar que los datos reflejados son de diciembre de 2025, por lo que pueden ser mayores al momento de la consulta.
En esta forma de aseguramiento se necesita cubrir una prima, la cual puede ser pago mensual, además de costear deducibles y coaseguros por siniestro, por lo que la vuelve una opción más costosa.
La ventaja principal del seguro privado es que suele ser más rápido en atención y contar con más variedad de especialistas, siempre y cuando estén dentro de la red hospitalaria o de profesionales asociados.
Sin embargo, no atiende toda clase de padecimientos, sino que dependerá de la cobertura. Óscar Vela señaló que los SGMM tampoco cubren preexistencias y también tienen tiempos de espera que los que tiene el IMSS con la Modalidad 33.
"Las mismas exclusiones y tiempos de espera también existen en muchos seguros privados."
Para una persona que necesite tratamientos para un padecimiento preexistente, esta no resulta ser la mejor alternativa en cuanto a atención ni costos.
¿Cuándo conviene el IMSS o una aseguradora?
Ambos especialistas coinciden en que depende del perfil de cada persona, pero hay situaciones que pueden ayudar a decidir.
Quienes son jóvenes y trabajan por cuenta propia, el experto del Tec. De Monterrey considera que la Modalidad 10 del IMSS puede ser una mejor alternativa.
"La Modalidad 10 ya incluye el paquete completo: salud, riesgos de trabajo, invalidez, retiro y pensión."
En cambio, la Modalidad 33 puede ser una opción para otras personas sin empleo formal, adultos mayores que no pueden costear un seguro privado, ya que el costo anual no supera los 25,000 pesos. También puede funcionar para familias que únicamente buscan cobertura médica.
Rolando Talamantes enfatizó que, si el objetivo es elegir hospitales, médicos especialistas, reducir tiempos de espera o acceder a una red hospitalaria privada, un seguro de gastos médicos mayores sigue ofreciendo mayores beneficios.
Sin embargo, las primas, deducibles y coaseguros son mucho más elevados.
Así que para elegir hay que considerar presupuesto, la situación laboral, y necesidades médicas que requieran una atención en específico.




