Aquellas compras que se efectúan por lo regular con monedas de baja denominación y que no se les da la importancia requerida representan una fuga considerable para las finanzas personales, pues en ocasiones llegan a superar los 18,000 pesos anuales, alertó la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

Refiere que se trata del llamado gasto hormiga que se dirige a pequeñas compras diarias, casi imperceptibles, pero que luego de un periodo representan el destino de una importante cantidad de dinero que pudo dirigirse al ahorro o a la inversión.

En su reciente número de la Revista del Consumidor, el organismo refiere que una persona dirige a ese gasto en promedio 389 pesos a la semana, y en un mes 1,556 pesos.

Así, si se suman estos gastos durante un año, una persona desembolsa en promedio 18,672 pesos, que podrían traducirse en unas vacaciones si fuese dinero bien administrado, según el reporte.

Expone que pocas personas se percatan de este tipo de fugas de dinero, como por ejemplo para el gasto de refrescos, botanas, propinas, limosnas, entre otros, pero si el monto total de recursos pudiera acumularse en algún momento llegaría a una suma considerable.

Por lo anterior, la Profeco sugiere aplicar medidas correctivas mediante un monitoreo de gastos, desde los más pequeños hasta los más grandes, así como recortar o eliminar aquellos que resulten innecesarios.

klm