Hace unos días, se conmemoró el día mundial de los derechos del consumidor y, ante el crecimiento que en los últimos años el comercio en línea ha tenido, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) junto con algunas otras organizaciones brindan una serie de consejos para que las personas hagan valer sus derechos y sepan cómo proceder ante una inconformidad.

Según datos de la dependencia, al cierre del 2016 el mercado electrónico o e-commerce en nuestro país alcanzó un valor de 329,850 millones de pesos y más de la mitad de los consumidores oscila entre los 18 y los 34 años de edad. Además, la mitad de las transacciones fueron a través de teléfonos inteligentes, tabletas o computadoras portátiles.

“Esta nueva forma de comercio ha abierto una gran variedad de opciones para los consumidores con un alcance y comodidad sin precedentes. Sin embargo, dado que estas transacciones ocurren a través internet, involucran compañías en línea sin tiendas físicas y en algunos casos más allá de las fronteras. Por esta razón, en la procuraduría trabajamos para garantizar que los mercados digitales sean justos y seguros”, explicó la dependencia.

Uno de los derechos fundamentales de los consumidores es recibir información, sobre los términos, condiciones, costos, cargos adicionales, en su caso, formas de pago, precio o monto total a pagar de los bienes y servicios ofrecidos.

Otro aspecto importante es referente a la privacidad de su información, ya que tiene derecho a solicitar que sus datos no sean utilizados con fines mercadotécnicos o publicitarios o que sea cedidos o transmitidos por el proveedor a terceros ajenos a la transacción previa.

Para Eric Pérez-Grovas, presidente de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), a pesar de que el comercio ha venido creciendo a doble dígito, la confianza es un tema importante en el que aún se necesita trabajar.

“Necesitamos ayudar a que las personas se den cuenta de que comprar por Internet es seguro, práctico y cómodo. La mejor manera de darle seguridad a quienes compran es justamente cuando la iniciativa privada y gobierno trabajan de la mano para demostrarles que no están solos y sus derechos están protegidos por la Profeco y por las empresas”, manifestó.

Por su parte, María Cristina Capelo, vicepresidenta de relaciones con gobierno de la Asociación de Internet Mx, manifestó que la organización realiza sugerencias a las empresas para que pongan un aviso de privacidad y medios de contacto para resolver controversias.

“No siempre los consumidores tienen que llegar a la procuraduría para resolver un conflicto, la mayor parte de las veces lo van a poder resolver usando las propias herramientas en línea y eso es algo en lo que nosotros nos hemos enfocado, en esa regulación”, comentó.

¿En qué apoya LA PROFECO?

Por su parte, María de los Ángeles Jasso Cisneros, subprocuradora de Servicios, explicó que desde el 2000 la dependencia ha estado atenta a la evolución de este tipo de comercio para que sea una actividad justa y beneficie tanto a empresas como a consumidores.

“Los servicios provistos por las empresas realizados a través del uso de medios electrónicos ópticos o de cualquier otra tecnología no dejarán de ser tutelados; al contrario, se ha logrado un mayor control gracias a regulaciones políticas públicas implementadas. Las actividades preventivas se traducen en: el monitoreo y revisión de la publicidad que se difunde en los sitios web y redes sociales de los proveedores, identificar publicidad que induzca al error o confusión, con ello los consumidores podrán tomar una decisión basada en información veraz, comprobable y clara al adquirir un producto o servicio mediante los medios digitales”, acotó.

Respecto a las actividades correctivas, la subprocuradora profundizó que éstas se reflejan en la oportunidad de atención de las quejas contra los proveedores de comercio digital.

Por otro lado, la dependencia pone a disposición de los usuarios el monitoreo de tiendas virtuales, una herramienta que le permitirá revisar si los sitios de los proveedores, que realizan transacciones a través del comercio digital, cumplen con las disposiciones contenidas en la Ley Federal de Protección al Consumidor.