El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos Walther, nuevamente hizo un llamado para que se revise el actual pacto fiscal y se haga una Convención Nacional Hacendaria, esto después de que las participaciones entre enero y julio disminuyeron 9% en términos reales con respecto al mismo periodo del 2019.

En conferencia de prensa virtual, explicó que las reducciones a los recursos federales comenzaron en la administración federal anterior, encabezada por Enrique Peña Nieto; sin embargo, a partir de este nuevo gobierno, de Andrés Manuel López Obrador, los recortes se agudizaron.

Subrayó que la llegada de la pandemia aumenta la necesidad de revisar el pacto fiscal, ya que con las reducciones de recursos, los gobiernos estatales tienen menos margen de maniobra para enfrentar la crisis actual.

“En la Coparmex hemos señalado que es impostergable el que tengamos una convención nacional hacendaria ya, que permita fortalecer y hacer una revisión a fondo del pacto fiscal. Menciono, nadie habla del pacto federal, hablamos del pacto fiscal, porque luego se ha tergiversado desde el Ejecutivo federal, que alguien esta sugiriendo, algún gobernador, la Alianza (Federalista) o la Coparmex, el desmembramiento de la Federación (...) Aquí lo que estamos hablando cómo fortalecer los acuerdos fiscales, el acuerdo de coordinación”, señaló.

Puso como ejemplo a la capital del país, que ha sido una de las entidades más afectadas por las reducciones; de enero a julio, la caída fue de 8.1 por ciento.

“Lo cual es especialmente grave porque un 8% en una urbe del tamaño de la Ciudad de México implica prácticamente perder 8 de cada 100 pesos o 1 de cada 10 pesos de las participaciones”.

Reiteró que estas reducciones comprometen la capacidad de la urbe para brindar servicios públicos de calidad y hacer llegar inversiones.

Gustavo de Hoyos recordó que el organismo empresarial dio a conocer en este año tres propuestas para la discusión del pacto fiscal: la primera consiste en descentralizar los recursos públicos para una mayor distribución de recursos a los estados y municipios, para ello, se tendría que aumentar el porcentaje de asignación, pero considerando una transición gradual para evitar una desestabilización de las finanzas públicas. De ahí, puso como ejemplo que el gobierno federal se lleva 80% de la recaudación federal participable y por lo mismo, se busca reducir este porcentaje.

La segunda propuesta es renovar la distribución de las participaciones federales entre estados y municipios, actualmente las fórmulas de distribución terminan ponderando en mayor medida un concepto poblacional y se busca que no solamente se tome en cuenta a este factor.

Mientras que la tercera propuesta busca mejorar los mecanismos para la fiscalización de los recursos subnacionales.