Cancún, QR. Rogelio Jiménez Pons, director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), aseguró que han ofrecido canje de terrenos a los dueños de los proyectos hoteleros Grand Island y RIU Riviera Cancún, de 3,000 y 500 habitaciones, respectivamente, para que se abstengan de construir en la zona hotelera de Cancún, debido, añadió, a que ya no existe la capacidad para dar servicio a nuevas habitaciones en el destino más importante de Quintana Roo.

Además, adelantó que enviarán una carta formal al ayuntamiento de Benito Juárez, a fin de solicitar que se abstenga de autorizar la construcción de nuevos complejos en la zona hotelera de Cancún por los mismos motivos, es decir, la no existencia de condiciones para seguir aumentando la infraestructura urbana.

Jiménez Pons aseveró que Fonatur tiene terrenos para ofrecer a cambio a los dueños de ambos proyectos en otros destinos turísticos de México, “donde sí hace falta nueva inversión hotelera, como Huatulco o algún otro centro integralmente planeado del país”.

“No queremos espantar la inversión, pero no estamos de acuerdo que se dé una sobreexplotación de lo que ya está muy sobrecargado. Lo que hoy pudiera ser considerado como una ganancia para la región en términos de inversión, a la larga se va a perder por la sobrecarga del entorno”, refirió.

El funcionario agregó que en el caso de Cancún “hubo muchas autorizaciones para sobredensificar el destino que tienen un origen muy oscuro y no estamos de acuerdo que se siga por ese mismo camino”.

“Hay que pasar por un proceso de razonamiento de todo esto. Nos vamos a ir con mucho tacto, consultando al mayor número posible de autoridades e involucrados, tanto a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) como a los ayuntamientos. Vamos a tratar de dar argumentos sólidos a todo mundo; lo principal es que se respeten las densidades originales”. ahondó.

Para el caso de Cancún, el director general de Fonatur reconoció que las densidades originales bajo las cuales fue concebido el destino ya han sido rebasadas dos o tres veces, ante lo cual el planteamiento central será solicitar a todos los niveles de gobierno no autorizar la construcción de nuevos cuartos de hotel “por la simple razón de que ya no hay capacidad de dotar a estos nuevos complejos de los servicios básicos en términos de drenaje, agua potable y vialidad”.

En puerta

Actualmente, además de los complejos Grand Island —anunciado como el proyecto turístico más grande en 30 años con una inversión prevista de 1,000 millones de dólares— y RIU Riviera Cancún, autorizados para construcción, también están en proceso de edificación el hotel Grand Solaris de 499 habitaciones y una inversión anunciada de 90 millones de dólares en el kilómetro 18 de la zona hotelera de Cancún, así como el Playa Langosta a cargo de Inmobiliaria El Arca de 426 habitaciones y una inversión de 100 millones de dólares en el kilómetro 5 del bulevar Kukulcán.

A estos proyectos hoteleros se suma el Hard Rock Riviera Cancún de 1,789 cuartos y 225.4 millones de dólares en la tercera sección de la zona hotelera de Cancún.

En total, están autorizadas más de 6,000 nuevas habitaciones para la zona hotelera de Cancún, la cual, según la Secretaría de Turismo de Quintana Roo, al cierre del 2019 contaba ya con 37,335 cuartos.

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