Tres legisladores de alto rango del congreso estadounidense pidieron el martes a General Motors (GM) que respondiera algunas preguntas sobre las denuncias de supuestas violaciones a los derechos laborales en su planta de Silao, en México, a través de una carta dirigida a la presidenta de la automotriz, Mary Barra.

Los representantes Dan Kildee, Bill Pascrell Jr. y Earl Blumenauer dijeron, además, que en GM deben permanecer neutrales en cualquier futuro esfuerzo sindical de los trabajadores mexicanos, luego de que en abril salieron a la luz presuntas irregularidades en una votación local.

"GM tiene la responsabilidad de denunciar las violaciones laborales y abusos contra los derechos laborales y humanos en la planta de Silao", así como "garantizar que los trabajadores de sus instalaciones en todo México, quienes ejercen sus derechos en sus trabajos, lo hagan libres de amenazas o represalias", dijeron en la misiva.

Los congresistas pusieron como fecha límite el 25 de mayo para que la automotriz aclare algunas interrogantes relacionadas con el polémico proceso de votación en la planta en Silao y sobre las acciones que tomó GM una vez que tuvo conocimiento de los hechos, entre ellos destrucción y manipulación de votos.

Los miembros del Comité de Maneras y Formas del Congreso de Estados Unidos reconocieron el papel activo de la Secretaría del Trabajo de México por recomendar cargos criminales contra actores de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), y advirtieron que los eventos reportados parecen violar el nuevo acuerdo comercial T-MEC.

"Esperamos que el gobierno de Estados Unidos investigue de manera agresiva y utilice todos los remedios del T-MEC para abordar de manera efectiva las violaciones y demostrar públicamente que los derechos laborales serán protegidos", agregaron.

GM no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de Reuters.