La industria mexicana se encuentra lista para apoyar las políticas del gobierno en el sector salud y abastecer de medicamentos a la población, por tanto, demanda certeza jurídica y transparencia para surtir los productos en plazos proyectados de cuatro meses, estableció el Consejo Coordinador Empresarial (CCE). / Al inaugurar el foro “Fortaleciendo la salud pública y la atención médica con calidad en México”, organizado por el El Economista y el CCE, en colaboración con el Instituto Farmacéutico, Patrick Devlyn, presidente de la Comisión de Salud del CCE, celebró que la presente administración haya posicionado a la salud en la agenda nacional, en donde los pacientes del sector salud son la prioridad, y con la apuesta a crear un sistema de salud universal.

Para ello, el representante del sector empresarial instó al gobierno federal a que se eviten debates “infructuosos” sobre el abasto de medicamentos y en cambio se abra el diálogo para un surtido eficiente, a bajo costo y se encamine hacia una cobertura total, con la colaboración de la industria nacional.

“No vamos a sacrificar la seguridad de los mexicanos ni la calidad ni la eficacia de los mismos por apresuramientos que no nos llevarán a ningún lado”, expresó Guillermo Funes, vicepresidente de la Concamin, en respuesta a la iniciativa gubernamental de importar medicamentos de países como China e India, bajo el supuesto de que es más barato.

Durante el primero de tres foros de la serie Rumbo a un Sistema de Salud Fuerte y Acorde a los Retos de Largo Plazo, realizado en las instalaciones de El Economista, quien fuera presidente de la Canifarma comentó que la industria farmacéutica posee empresas multinacionales con sede en México que crean los productos innovadores, por lo que no hay necesidad de importar de otras naciones.

“Cuando hablamos de medicamentos no deben estar hechos al vapor, sino de cumplir requisitos normas, estándares y tener un sistema de calidad que le permita ser seguro y eficaz”, afirmó.

En su oportunidad, Luis Miguel Pando, director general del Consejo Coordinador Empresarial, mencionó que éste foro es uno de varios que llevarán a cabo para abrir espacios al diálogo, a fin de contar con visiones consensuadas, dejando atrás las confrontaciones.

Guillermo Funes dijo que la salud representa seguridad nacional, porque sin salud tampoco hay economía.

“La industria farmacéutica per se, por su propia naturaleza planea, su planeación mínima son 10 años porque se requieren muchas cosas. No es como hacer tornillos. Si se quiere hacer medicamentos, se compra la materia prima que va a depender del vaivén y de la oferta de la economía internacional con precios que se mueven conforme a las tasas de cambio”, señaló.

Sobre todo, destacó Funes, se debe tener instalaciones que cumplan con los requisitos, los más rigurosos estándares de salud.

Patrick Devlyn recordó que durante el periodo de transición del nuevo gobierno se tuvieron reuniones con Jorge Alcocer, secretario de Salud, al que se le presentó y ofreció la colaboración del sector privado. “Refrendamos nuestro compromiso para sumar al diálogo de gobierno”, acotó.

“Los organismos que conforman al CCE tienen entre sus filas a proveedores del sistema nacional de salud que cuentan con experiencia técnica, y sus aportaciones son valiosas para afrontar las acciones de esta administración. Todos los procesos y productos son elaborados con los más altos estándares de calidad y ético”, manifestó el presidente de la Comisión de Salud del CCE.

Además de tener como principal objetivo el abonar a la construcción de un mejor sistema de salud y que sea equitativo, que cuente con insumos de probada calidad y seguridad y eficacia, nuestros gremios proveedores de salud contribuyen al desarrollo económico de México, al generar inversiones y empleos de alta especialidad, que es indispensable para posicionar al país en el mundo.

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