La industria mexicana del tomate se está “desangrando” porque en menos de un mes sintió el efecto negativo del arancel que le impuso Estados Unidos, sostuvo Salvador García Valdez, presidente del Consejo Agrícola de Baja California.

Desde el pasado 7 de mayo, cuando el Departamento de Comercio de Estados Unidos decidió eliminar el acuerdo de suspensión de la investigación antidumping, los exportadores de tomate mexicano se enfrentan al pago del arancel del 17.5% para enviar la hortaliza al otro lado de la frontera.

Esta situación, estimó, implicará un costo superior a 350 millones de dólares para el exportador mexicanos de tomate durante lo que reste del año en curso.

“Pero el pago del arancel (...) está sangrando a la industria ahorita. El costo está siendo enorme por parte de los exportadores y no creemos que podamos durar mucho tiempo con un costo tan elevado de arancel”.

Aseguró que esa situación ha empezado a repercutir con la pérdida de empleos, caída contratos con empresas estadounidenses y, por tanto, las exportaciones están frenadas.