Teléfonos de México y Teléfonos del Noroeste solicitaron el establecimiento de una política regulatoria de libertad tarifaria para las empresas Red Nacional Última Milla y Red Última Milla del Noroeste, las dos nuevas compañías que resultaron de la escisión del brazo mayorista de Telmex y Telnor tras una separación funcional ordenada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) en febrero de 2018 como medida, entre otras, para fortalecer el equilibrio del mercado mexicano de telecomunicaciones. 

La solicitud de América Móvil, grupo económico al que pertenecen Telmex y Telnor, para el IFT se finca en que una autorización de libertad tarifaria permitiría que Red Nacional Última Milla, S.A.P.I. de C.V. y Red Última Milla del Noroeste, S.A.P.I. de C.V. puedan negociar libremente sus convenios de prestación de capacidad mayorista con terceras empresas del sector a precios apegados a la realidad del mercado y que ello repercuta después en que estas empresas estén en posibilidad de generar ingresos suficientes para cumplir con sus obligaciones regulatorias y con sus plantillas de empleados, y también para asegurar en el tiempo un plan inversiones en infraestructura.

Con más arrojo, Teléfonos de México insistió nuevamente en que el órgano regulador autorice a esta compañía la prestación de servicios convergentes para nivelar sus oportunidades y condiciones con la de otros operadores del segmento fijo en la conformación de paquetes de servicios con productos de video, esto con el argumento de que pronto su brazo mayorista estará enteramente a disposición del mercado a través de la compartición de infraestructura y porque ninguna de las dos nuevas compañías mayoristas tiene facultada la prestación de servicio a usuarios finales.

La última ocasión en que representantes de América Móvil y de las nuevas empresas mayoristas mantuvieron una reunión física con los actuales seis comisionados del IFT ocurrió el 12 de marzo al mediodía.

En un reporte por separado, Telmex informó que personal no sindicalizado de esta compañía y Telnor fue transferido a las mayoristas Red Nacional Última Milla y Red Última Milla del Noroeste el 17 de enero de 2020, en tanto que el IFT aprobó la concesión de telecomunicaciones de ambas firmas el 4 de marzo pasado.

Telmex sigue en espera de la definición del IFT de las solicitudes de libertad tarifaria para las nuevas empresas, que les permita establecer precios que generen los ingresos suficientes para cumplir con sus obligaciones y para invertir en infraestructura”, insistió. 

No está claro todavía si la petición de Telmex y Telnor respecto a la libertad tarifaria para las empresas Red Nacional Última Milla y Red Última Milla del Noroeste chocará con los artículos 206 y 208 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión (LFTR), que en su parte reglamentaria aprobada hacia el año 2014 establece que los agentes económicos declarados como preponderantes o con poder sustancial de mercado en el sector de telecomunicaciones no serán beneficiarios de esta política regulatoria.

Y, “en cuyo caso, deberán cumplir con la regulación específica que en materia de tarifas le imponga el IFT. Estas tarifas deberán ser aprobadas por el Instituto, el cual deberá llevar un registro de las mismas, a efecto de darles publicidad”, refiere el artículo 206 de la LFTR.

Febrero de 2018 y enero del 2020, son fechas que se marcan como los antecedentes más recientes en que el pleno de comisionados del Instituto Federal de Telecomunicaciones discutió asuntos respecto a libertad tarifaria, aunque en aquellas ocasiones los protagonistas, en temas completamente distintos, fueron Altán Redes sobre una secrecía de tarifas para acompañar a esta empresa en su arranque por el mercado de servicios móviles y luego empresas de televisión de paga encabezadas por filiales de Grupo Televisa, MVS Comunicaciones y TV Azteca contra los programadores de contenido en canales restringidos.

El 6 de marzo este medio informó que Red Nacional Última Milla S.A.P.I. de C.V. y Red Última Milla del Noroeste S.A.P.I. de C.V. son las compañías que resultaron de la separación funcional de Telmex y Telnor que fue ordenada por el IFT el martes 27 de febrero de 2018 como parte de sus revisiones bianuales a la efectividad de la política regulatoria que pesa sobre ambas telefónicas y también sobre Telcel de América Móvil desde marzo de 2014. 

Las compañías presentaron el 21 de enero de 2020 una solicitud de título de concesión para prestar servicios de telecomunicaciones de carácter mayorista a nivel nacional y en municipios de Baja California y Sonora, para el caso de la empresa que nació del brazo mayorista de Telnor. El IFT aprobó las peticiones el día 4 de marzo de 2020, conforme la resolución P/IFT/Q-40320/78.

Las empresas sólo podrán prestar servicios mayoristas de telecomunicaciones a través de infraestructura asociada a una red pública de telecomunicaciones:

“En ningún caso, este concesionario podrá prestar servicios a usuarios finales. La prestación de los servicios mayorista objeto del presente título, así como la instalación, operación y explotación de la infraestructura asociada al mismo, deberá sujetarse a la Constitución, los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte...”, se lee en los títulos de concesión de las mayoristas.

El IFT también ordenó a las dos compañías a presentar sus estados financieros cuando le sea requerido por esa autoridad y deberán verificarse por el órgano regulador cada 30 de junio de cada año.

El representante legal de las dos empresas y que de momento aparece como el concesionario de Red Nacional Última Milla y de Red Última Milla del Noroeste es el señor Nicolás Calderón López. Las dos empresas registraron el mismo domicilio para recibir notificaciones del IFT: Río de la Plata No. 48, Primer Piso; colonia Cuauhtémoc, alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México.