La Ley de Ingresos dará solvencia al Estado mexicano en el 2016, siempre y cuando el Congreso apruebe un presupuesto federal austero y transparente, por lo que urge transitar hacia una verdadera reingeniería del gasto público , pugnó el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Gerardo Gutiérrez Candiani.

La austeridad tiene que ser un imperativo para el sector gobierno en el 2016, y no en el discurso, sino en los hechos. Y se exige, en todos los niveles y poderes de gobierno, compromiso real con la eficiencia, la transparencia y la rendición de cuentas en la asignación y ejercicio del dinero de todos los mexicanos , sentenció.

En su mensaje semanal La Voz CCE, el líder empresarial pidió al Congreso direccionar un presupuesto responsable, ya que de acuerdo con la propuesta del Ejecutivo federal, el déficit baja, pero el Saldo Histórico de Requerimientos Financieros del Sector Público aumenta a casi 48% del Producto Interno Bruto (PIB).

Gutiérrez Candiani reconoció el inicio de romper tendencias inerciales de programas que no demostraban ser eficientes o justificados, los cuales fueron eliminados, reagrupados o fusionados en el Presupuesto Base Cero que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ya inició.

Sin embargo, apenas es el comienzo, consideró, porque son muchas las obligaciones y partidas de gasto no susceptibles de modificación.

Lo importante es que se afirme el compromiso de seguir adelante en este proceso, tanto en el Poder Ejecutivo como en el Legislativo: que no quede como una medida aislada, sino que dé paso a una verdadera reingeniería del gasto público , insistió el presidente del CCE.

Gerardo Gutiérrez reconoció la labor de los legisladores al incorporar propuestas fiscales del sector empresarial. Sin embargo, dijo que seguirán en pugna para que el sistema tributario en México sea más competitivo y apostar más a un incremento de la recaudación por la vía de una mayor actividad económica.

De acuerdo con el Foro Económico Mundial, el tema fiscal se ubica como el segundo factor que más afecta el desarrollo de los negocios, después de los relacionados con la legalidad.

El erario se sostiene fundamentalmente por una proporción de contribuyentes cautivos e ingresos por concepto de petróleo e impuestos a combustibles; no se aprovechan diversos mecanismos, como el potencial del impuesto predial.