Buscar
Geopolítica

Lectura 7:00 min

Trump baraja reorganización más amplia de su gabinete ante creciente presión por guerra con Irán

Funcionarios de la Casa Blanca afirmaron que Trump está extremadamente frustrado con lo que percibe como una cobertura mediática injusta de la guerra en Irán.

Reuters

El presidente de ⁠Estados Unidos, Donald Trump, está barajando una reorganización más amplia de su gabinete tras la destitución esta semana de la fiscal general Pam Bondi, a medida que crece su frustración por las repercusiones políticas de la guerra ⁠con Irán, dijeron cinco personas al tanto de las conversaciones internas en la Casa Blanca.

Cualquier posible reorganización podría servir para dar un nuevo impulso a la Casa Blanca, que se enfrenta a un periodo políticamente complicado: la guerra, que ya dura cinco semanas, ha hecho subir los precios de la gasolina, ha lastrado los índices de popularidad de Trump y ha intensificado la preocupación por las consecuencias para los republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

Algunos aliados dijeron que su discurso televisado a la nación el miércoles —que ⁠un alto funcionario de la Casa Blanca describió como un intento de proyectar una ⁠sensación de control y confianza sobre el rumbo de la guerra— no tuvo el efecto deseado, lo que reforzó la sensación de que eran necesarios cambios en el mensaje o en el personal.

"Una reorganización para demostrar que se está actuando no es algo malo, ¿verdad?", dijo otro funcionario de la Casa Blanca.

Tres funcionarios de la Casa Blanca y otras dos fuentes con conocimiento de la dinámica de la Administración hablaron con Reuters bajo condición de anonimato para discutir asuntos delicados de personal.

Las fuentes no señalaron de forma unánime a ningún miembro concreto del gabinete que podría ser reemplazado a corto plazo. Sin embargo, afirmaron que varios funcionarios se encuentran en cierta medida en peligro.

Varias de las fuentes señalaron que Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional de Trump, y el secretario de Comercio, Howard Lutnick, se encuentran entre los que podrían estar en la lista de despidos, después de que Trump destituyó a Bondi y a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, en las últimas semanas.

Trump ha expresado en los últimos meses su descontento con Gabbard, según un funcionario de alto rango de la Casa Blanca. Otra fuente con conocimiento directo del asunto dijo que Trump había preguntado a sus aliados qué opinaban sobre posibles sustitutos para su jefa de inteligencia.

En tanto, algunos aliados destacados de Trump están presionando en privado para que se destituya a Lutnick, un amigo personal cercano del presidente que ha sido objeto de un renovado escrutinio en los últimos meses por su relación con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.

Nuevos documentos publicados a principios de año revelaron que Lutnick almorzó con Epstein en su isla privada del Caribe en 2012. Lutnick ha afirmado que "apenas tuvo nada que ver" con Epstein y que el almuerzo tuvo lugar únicamente porque se encontraba en un barco cerca de la isla.

El portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, afirmó que Trump mantiene "plena confianza" en Gabbard y Lutnick.

"El presidente ha reunido el gabinete más talentoso e influyente de la historia, y todos ellos han logrado colectivamente victorias históricas en nombre del pueblo estadounidense, desde el papel de la directora Gabbard en el fin del régimen narcoterrorista de Maduro hasta el papel del secretario Lutnick en la consecución de importantes acuerdos comerciales y de inversión", escribió Ingle en un correo electrónico cuando se le pidió su opinión.

Un portavoz de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional remitió a Reuters a una publicación del jueves de la Casa Blanca en X en la que se cita al director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steve Cheung, diciendo que Trump tiene "plena confianza" en Gabbard.

El Departamento de Comercio no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

"Bondi no será la última"

Sin embargo, Trump podría decidir finalmente no realizar ningún cambio en las altas esferas de su administración. Varias personas cercanas a Trump han afirmado que el presidente es reacio a renovar su gabinete con demasiada frecuencia, después de que los recurrentes cambios de personal durante su primer mandato acapararon los titulares y crearon una impresión de caos en la Casa Blanca.

Uno de los funcionarios de la Casa Blanca dijo que cabe esperar una "renovación selectiva", en lugar de un "gran y drástico cambio".

Aun así, tras su decepcionante discurso del miércoles, no hacer nada podría ser tan peligroso políticamente como realizar un cambio significativo que, para bien o para mal, acapararía los titulares, según un funcionario de la Casa Blanca.

Trump trabajó con su equipo de redactores de discursos y sus principales asesores en el discurso de esta semana en horario de máxima audiencia, según un funcionario, después ⁠de que sus asesores le instaran durante semanas a dirigirse directamente a la nación sobre el papel de Estados Unidos en Irán.

Durante el discurso, el ⁠presidente se negó a trazar una vía de salida para la guerra, que comenzó el 28 de febrero, dejando la ⁠impresión de que el conflicto era de duración indefinida. Y en lugar de ofrecer soluciones a las inquietudes económicas de los votantes, dijo que el sufrimiento sería de corta duración y que la culpa era de Teherán.

"El discurso no logró lo que se suponía que debía lograr", dijo el ⁠funcionario, añadiendo que, aunque los principales partidarios de Trump aún lo respaldaban en la guerra, en general se encuentran bajo presión económica.

"Los votantes toleran los mensajes ideológicos, pero notan el impacto de los precios del combustible de inmediato", señaló el funcionario.

Solo el 36% de los estadounidenses aprueba la gestión general de Trump, según la última encuesta de Reuters/Ipsos, la cifra más baja de su mandato actual. La guerra con Irán es especialmente impopular, ya que el 60% de los encuestados desaprueba la decisión de Estados Unidos e Israel de iniciar el conflicto.

Dos de los funcionarios de la Casa Blanca afirmaron que Trump está extremadamente frustrado con lo que percibe como una cobertura mediática injusta de la guerra en Irán, y ha dejado claro a su equipo que quiere noticias más positivas. Sin embargo, no ha indicado que esté interesado en ajustar su propia estrategia de comunicación.

A pesar de estas presiones, varios miembros del gabinete han demostrado una notable capacidad de resistencia a pesar de ser objeto de titulares negativos o de la consternación de la Casa Blanca por sus acciones.

Algunos aliados externos, por ejemplo, han presionado para que se destituya a Lutnick desde abril del año pasado, cuando este implantó un conjunto de aranceles globales que desconcertaron a aliados y expertos durante el "Día de la Liberación".

Gabbard, crítica desde hace tiempo de las intervenciones militares estadounidenses en el extranjero, molestó ⁠a la Casa Blanca ya en junio pasado, cuando publicó un video en el que criticaba a los "belicistas de la élite política" en vísperas de la primera acción militar de Trump contra Irán.

Aun así, las fuentes afirmaron que la posibilidad de una reorganización se había vuelto decididamente más seria en las últimas semanas. Una fuente de alto rango de la Casa Blanca dijo que Trump quiere hacer grandes cambios ahora, mucho antes de las elecciones de mitad de mandato.

"Digamos, basándome en lo que he oído, que Bondi no será la última", afirmó otro funcionario de la Casa Blanca.

tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete