La empresa calificadora Standard and Poor’s (S&P) mantendrá como estable la calificación crediticia de México. No prevé cambios en el corto plazo. A pesar de los problemas económicos del continente europeo y el lento crecimiento económico de Estados Unidos, la economía mexicana cuenta con el visto bueno de la agencia.

La economía en México no sólo se mantuvo estable en el 2011 para los ojos de expertos, también se mostró en perspectiva sólida para la agencia Standard and Poor’s, la cual mantiene la calificación mexicana en apariencia estable para el 2012.

Lisa Schineller, analista de calificación soberana para México de S&P, comentó, en entrevista para El Economista, que tampoco modificarán la perspectiva del país, por su buen desempeño en el mercado interno, en el externo y por mostrar una disciplina fiscal importante y que cuida mucho no endeudarse.

A pesar de las condiciones en las que se encuentran las economías en el mundo, principalmente la europea, S&P mantiene en perspectiva estable la calificación soberana de México y no habrá ningún cambio previsto en el corto plazo , aseguro Schineller.

Leticia Armenta Fraire, directora del Centro de Análisis Económico del Tecnológico de Monterrey, agregó que la forma en que las agencias valoran a México es un tanto estricta, ya que no se deben tomar los mismos criterios para calificar a todos los países porque cada nación cuenta con una solvencia económica distinta y algunos otros tienen un poder adquisitivo más elevado.

La agencia estadounidense espera que el total de los ingresos del sector público se mantenga estable en alrededor de 21% del Producto Interno Bruto (PIB).

Esta situación limita el margen de maniobra fiscal, especialmente teniendo en cuenta que los ingresos relacionados con el petróleo promedian cerca de 35% del presupuesto del gobierno federal.

Lo anterior preocupa, ya que de haber caídas adicionales en la demanda del energético en el mercado internacional, la ampliación de la base tributaria es difícil, debido a los obstáculos políticos presentes desde hace mucho tiempo.

Las cuentas externas de México no representan el mismo riesgo para su perfil crediticio, como es el caso con algunos países en niveles similares de calificación. La deuda externa del país neta de activos líquidos representa 26% de los ingresos de la cuenta corriente, nivel cercano a la mediana de la calificación de BBB , impuesta por Standard and Poor’s.

La política macroeconómica y el nivel de crecimiento en México se mantendrán estables en el 2012, pero será bajo en comparación con otras economías emergentes , aseguró Lisa Schineller, que se encarga con otros analistas de calificar el comportamiento del país.

Los aspectos que se deben llevar a cabo en el país son estabilizar el gasto en empresas gubernamentales y modificar la distribución de dinero, aseveró la especialista del Tecnológico de Monterrey.

PIDEN REFORMAS ESTRUCTURALES

SE REQUIEREN INGRESOS TRIBUTARIOS ALTOS

El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial aseguraron que el mundo entrará en una recesión, lo que pone en riesgo a la economía mexicana y su ya nombrada solidez, por lo que S&P aclaró que si la economía mexicana sale afectada por la condición tan vulnerable en la que se encuentra el mundo económico y financiero, eso no implica que cambie la calificación soberana del país.

Si existiera un deterioro fuerte en las cuentas fiscales y no se tuvieran los recursos tributarios suficientes para recompensar cualquier caída en los recursos del petróleo, se genera una mala expectativa , dijo Lisa Schineller.

La agencia consideró que México necesita niveles de crecimiento más fuertes y más dinámicos, cuentas fiscales sólidas, una menor deuda, mejoras en las estructuras fiscales a mediano plazo, no sólo de un año, para mejorar su calificación soberana.

Mientras tanto, la especialista Leticia Armenta declaró que para que México mejore su calificación soberana tiene que realizar una reforma estructural, ya que en estos momentos mantenemos una calificación estable, pero el poder adquisitivo en el país es bajo, lo que genera que no mejore.

México mejoró en su demanda externa con relación a la del 2011, su crédito en el sector bancario despuntó, se registró una mejora en los mercados laborales a pesar de que el nivel de desempleo es elevado, pero aún es poco el esfuerzo para mostrar un ascenso en su calificación, destacó la analista de S&P. Lo que se debe llevar a cabo en el país es estabilizar el gasto en empresas gubernamentales, agregó.