La facilidad que se ofrece en las medidas de simplificación tributaria para la solicitud de devoluciones del Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE) corre el riesgo de que se complique con las reglas que se emitirán próximamente.

Además, no se resuelve el problema de fondo de gravar realmente a los contribuyentes que se encuentran en la informalidad, coincidieron en afirmar fiscalistas consultados.

El socio director del Corporativo Fiscal Década, Luis G. Delgado, reconoció que esta posibilidad en realidad beneficiará a un mayor número de contribuyentes en comparación al resto de las medidas anunciadas.

Muchas personas y empresas pequeñas y medianas que están en la legalidad sí están interesadas en recuperar este impuesto, pero a veces resulta muy difícil , reconoció.

Pero es una desventaja que la medida se apliqué en septiembre, ya que por lo general los decretos entran en vigor de inmediato.

Además, al igual que la mayoría de las facilidades anunciadas, está sujeta a reglas de carácter general, afirmó el fiscalista.

Es decir, se tendrá que presentar la información adicional que indicará el SAT más adelante , matizó. Por eso advirtió que sería deseable que no se trate de más trámites con formularios adicionales que desalienten recurrir a este beneficio.

Más fiscalización

Para el presidente de la Academia de Estudios Fiscales, Pedro Carreón, en muchos casos el IDE se acredita contra el Impuesto Sobre la Renta de la compañía, por lo que estimó que no habrá muchos casos en los que se solicite la devolución en los términos que se prevé en las medidas de simplificación.

Falta que este gravamen lo paguen los que están en la informalidad y para ello se necesita una mejor fiscalización a un menor costo.

Tiene que haber un esquema especialmente para la economía informal. En el caso del comercio pequeño, debe haber impuestos fáciles de administrar, lo que ayudará a que todo mundo entre a la formalidad , consideró.

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