El impuesto predial y la tenencia son dos gravámenes que, de aplicarse en todos los estados de la República, dejarían mayores ingresos locales y, a su vez, aumentarían la recaudación federal que beneficiaría la situación de las finanzas públicas, indicaron expertos en el tema.

Máximo Jaramillo, investigador de la Universidad de Guadalajara, indicó que ante el mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador de no crear ni subir los impuestos, se debe voltear a ver la recaudación local para mejorar la situación de las finanzas públicas.

“La tenencia y predial. Ambas tienen dos características importantes, pueden ser progresivas y su capacidad recaudatoria es muy alta”, dijo durante su participación en el webinar “Las Finanzas Locales clave para la Recuperación Pospandemia”.

Iván Benumea, investigador de Fundar, señaló que, por ejemplo, el predial con una tasa progresiva y no fija tendría un potencial recaudatorio de 1.5% del Producto Interno Bruto (PIB).

“La existencia de tasas fijas ocasiona que una propiedad que vale 20 millones de pesos pague la misma tasa que una vivienda de 1 millón de pesos o menos. El esquema debería ser lo más similar posible al que existe en la Ciudad de México, en donde hay tasas progresivas, lo que permitiría gravar mejor”, explicó.

Otro problema con el predial es el “descontrol” que existe respecto a los beneficios fiscales que se otorgan en las entidades de la República, en donde se ofrecen descuentos, facilidades administrativas, lo que necesariamente no es malo, pero se requiere revisar las políticas y alcance de estos beneficios.

Respecto al cobro de la tenencia, Benumea dijo que, si todos los estados la cobraran, se podría tener una recaudación extra de 80,000 millones de pesos.

“En el caso de la tenencia, de algún modo vivimos en un paraíso fiscal. Hay estados en donde no existe la tenencia, que colindan con estados en donde sí existe, y las personas terminan yendo a los primeros para no tener que realizar ese pago”, aseveró.

Sistema más redistributivo

En comparación con países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y países de la región similares, México recauda muy poco como proporción del PIB, algo que se ha señalado desde hace años y que se ha buscado cambiar.

En este tenor, Máximo Jaramillo resaltó la importancia de una reforma fiscal que tenga impacto tanto de manera federal como estatal, y que no sólo ayude a aumentar los ingresos tributarios, sino que también tenga un efecto redistributivo.

“¿Por qué es importante aumentar la recaudación? Lo primero, porque las obligaciones del Estado que tiene que cumplir cada vez aumentan más, por ejemplo, el gasto en pensiones que seguirá aumentando de una manera importante en los siguientes años y cada vez más tenemos un menor espacio fiscal (...) los ingresos son insuficientes para para pagar los gastos de desarrollo social que son necesarios para el país”, detalló.

Agregó que en México existe cierta desconfianza por parte de los mexicanos para pagar sus impuestos, ya que se tiene la percepción de que éstos no son gastados de manera correcta.

ana.martinez@eleconomista.mx