La estrategia de política fiscal que está llevando a cabo la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para enfrentar la crisis económica generada por la pandemia del Covid-19 es “tímida” y no se están utilizando los instrumentos adecuados para proteger a la población más vulnerable, que son los trabajadores del mercado informal, coincidieron expertos.

“México ha tenido una respuesta de política fiscal extremadamente tímida, por no decir prácticamente inexistente. El tipo de medidas económicas no está a la altura del problema que estamos enfrentando”, expresó, Santiago Levy Algazi, investigador Principal No Residente de Economía y Desarrollo Mundial del Instituto Brookings.

Al participar en el seminario virtual Covid-19: crecimiento y bienestar, organizado por la Universidad Anáhuac, comentó que las medidas que se están tomando no están focalizadas ni dirigidas a proteger el empleo formal e informal.

Se decidió aumentar las pensiones de los adultos mayores, pero en el contexto de esta pandemia no es la mejor solución, dado que estas personas continuarán recibiendo un ingreso; mientras que los trabajadores formales o informales podrían perderlo, detalló.

“Los microcréditos de 25,000 pesos son sumamente pequeños para el problema de liquidez que van a enfrentar las empresas por varios meses y considerando que el periodo de pago de intereses empieza tres meses después del otorgamiento del crédito”.

Consideró que el país aún tiene espacio fiscal entre 2 y 3% del Producto Interno Bruto para aplicar políticas contracíclcias que ayuden a mitigar el impacto económico y la pérdida de empleos.

Home office, para pocos

Roberto Vélez, director ejecutivo del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), criticó que el presidente del país diga que se apoyará a las personas que viven al día y que se fomente la sana distancia, cuando sólo 20% de la población puede trabajar desde su casa; mientras que 80% tiene que salir.

“La sana distancia no sólo debe ser una recomendación, sino que se debe garantizar a la población que pueda quedarse en su casa. Si no se garantiza esto, lo que va a ocurrir es que el número de contagios se concentre en la parte más vulnerable de la población y entonces, no sólo se pone en riesgo su salud, sino también su ingreso”.

Coincidió en que los apoyos se deben dirigirse a transferencias que ayuden a la población a tener un ingreso durante la pandemia para que se reduzca la propagación del virus y a través de políticas contracíclicas puedan mantener su ingreso y después regresar a su empleo.

“No estamos generando las condiciones para que el choque económico a nivel micro en términos de familia sea minimizado hasta donde sea posible (...) en otros países ya se habla de una segunda ola de reformas para enfrentar la crisis y en México no se ha dado ni la primera ola de cambios”.

Para Valeria Moy, directora de México ¿Cómo vamos? existe una mala comunicación y coordinación entre los Estados y la Federación. “Cada estado parece un país diferente. Hay estados que están dando descuentos, prórrogas y hasta casi condonación del impuesto sobre nómina, mientras que desde la Federación no se habla de ningún estímulo fiscal”.

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