Una vez que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) sea declarado presidente electo, cuya fecha límite es el 6 de septiembre, comenzará oficialmente la transición, preparando el programa económico para el 2019, que incluye los Criterios Generales de Política Económica, la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos que deberán enviar al Congreso antes del 15 de diciembre.

Lo anterior lo refirió Carlos Urzúa, secretario de Hacienda designado por AMLO, durante una conferencia telefónica que sostuvo con diversos inversionistas la mañana de este lunes, sólo unas horas después de que se diera a conocer el triunfo de López Obrador con 53% de la votación a su favor.

La conferencia la encabezó Urzúa, pero también estuvieron con él otros personajes del equipo económico de AMLO como Gerardo Esquivel, y Arturo Herrera, quienes aseguraron que el primer presupuesto se apegará a los estimados macroeconómicos enviados en los Precriterios de Política Económica, publicados en abril. Además, señalaron que habrá una gestión tecnocrática de las finanzas públicas.

El reporte de esta conferencia telefónica lo realizó el área de análisis económico de Banorte, institución financiera que calificó el mensaje de Urzúa como tranquilizador, en el sentido de que el nuevo gobierno estará comprometido en mantener unas finanzas públicas sanas, así como los fundamentales macroeconómicos.

“Ellos (el equipo económico de AMLO) destacaron la necesidad de tener personas muy preparadas en el equipo, añadiendo que ya han tenido contacto con posibles miembros del equipo”, señaló el banco en su documento.

Ahí, destacó que lo primero que refirió Carlos Urzúa en la llamada con inversionistas es que oficialmente el periodo de transición comenzará a partir del 6 de septiembre, que es la fecha límite para que el Tribunal Electoral Federal declare la validez de las elecciones, una vez que finalice el conteo oficial de votos.

“En este contexto esperan un proceso de transición en dos etapas: primero se centrarán en los marcos macroeconómicos y presupuestarios, así como en los principales programas fiscales y financieros; y una vez que López Obrador sea declarado presidente electo, comenzará oficialmente la transición preparando el programa económico para el 2019”.

A decir de Arturo Herrera, con base en lo que menciona el documento de Banorte, el primer presupuesto se apegará a los estimados macroeconómicos enviados en los Precriterios de Política Económica, el cual se publicó en abril, y enfatizó en varias ocasiones en que serán muy cuidadosos en términos del proceso presupuestario, apegándose a las pautas ya presentadas al Congreso.

Sin embargo, planean hacer algunos ajustes dentro del presupuesto para liberar recursos para inversión en infraestructura y programas sociales.

Más recursos a infraestructura

“Estiman que la inversión en infraestructura podría aumentar en aproximadamente 1% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que cerca de 0.7% se gastaría en programas sociales”.

De acuerdo con el documento de Banorte, el equipo de AMLO refirió que éste es consciente de sus limitaciones presupuestarias, y prefiere enfocarse sólo en una serie de actividades, creando hitos específicos para lograrlas.

Principios clave de economía

Urzúa describió a los inversionistas las pautas que esperan seguir para diseñar sus planes de gobierno en términos de economía, las cuales son: política macroeconómica, fiscal y deuda responsable; respeto estricto a la autonomía del banco central; régimen de tipo de cambio flexible; y la necesidad de gestionar los organismos reguladores fiscales y financieros con una política transparente y clara basada en el manejo de riesgos.

También, una fuerte creencia en la separación de poderes como contrapeso institucional necesario, esperando afianzar los vínculos en el Congreso con miembros de todas las fuerzas políticas; la necesidad de mejorar el marco operativo fiscal mediante el fortalecimiento del diálogo con el Congreso; además de que consideran que las reformas estructurales requieren consultas formales entre los principales interesados y la necesidad de crear un consenso alrededor de éstas a través de los canales institucionales apropiados.

Gestión tecnocrática de las finanzas

Arturo Herrera, de acuerdo con Banorte, describió las nuevas intenciones de la administración con respecto a las finanzas públicas, y en este sentido dijo que planean tener una gestión de corte tecnócrata, con la introducción de directrices claras y transparentes.

“Dijo que están conscientes de la coyuntura en la que se han llevado a cabo las elecciones, incluida la difícil situación en otros mercados emergentes. Es por eso que han hablado no sólo con inversionistas nacionales y extranjeros, sino también con agencias calificadoras e instituciones financieras internacionales.

“En particular, mencionó al Fondo Monetario Internacional, cuya línea de crédito flexible con México estará pendiente de revisión en el otoño, para la cual esperan el apoyo de la administración actual en la renovación de esta línea”.

Economía sólida, en el corto plazo

Banorte agregó que el posible futuro equipo de la Secretaría de Hacienda reconoció la situación del marco macroeconómico mexicano frente a otros mercados emergentes, con una cuenta corriente y un déficit fiscal bastante manejables, la inflación bajo control y un nivel aceptable de tasas de interés.

Sin embargo, añadió el banco, consideran que en el mediano y largo plazos deben hacer algunos cambios como es el aumentar el nivel de inversión como porcentaje del PIB que consideran bajo para los estándares internacionales.

Por otra parte, en una entrevista con Reuters, Urzúa adelantó que el próximo gobierno buscará mejorar el sistema de pensiones del país.