El nuevo presidente del Banco Mundial (BM), el coreano-estadounidense Jim Yong Kim, asumió funciones este lunes en Washington con el compromiso de servir "a las poblaciones que viven en la pobreza" en un momento "crucial" de la economía mundial.

Designado para un mandato de cinco años, Kim, un médico y antropólogo de 52 años que presidía la Universidad de Dartmouth en New Hampshire (noreste) desde 2009, dijo que asumía el cargo con "humildad" y "en un momento crucial de la economía mundial", en un corto discurso en la sede del BM.

Poco conocido por el gran público y sin experiencia en materia financiera y política de alto nivel, Kim, que sustituyó al estadounidense Robert Zoellick, justificó su ascenso a la cabeza del BM al asegurar que había pasado la mayor parte de su vida adulta "entre las poblaciones más pobres del mundo".

En el Banco Mundial continuaremos trabajando con innovación y rigor analítico, y (...) en asociación con los gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil, el sector privado y sobre todo con las personas que viven en la pobreza, que aspiramos a servir", dijo.

Kim fue designado el 16 de abril tras una cerrada competencia con la ministra nigeriana de Finanzas Ngozi Okonjo-Iweala.

En los debates previos también apareció otro competidor, el colombiano José Antonio Ocampo, un ex ministro que junto a Okonjo-Iweala quiso poner a prueba la regla no escrita según la cual la presidencia del BM pertenece a un estadounidense y la del FMI a un europeo.

El estadounidense ganó finalmente.

Creado junto al Fondo Monetario Internacional en la conferencia de Bretton Woods (Estados Unidos) en 1946, el BM cuenta con 187 países miembros y tenía a fines de junio de 2011 un total de préstamos otorgados por 258,000 millones de dólares.

Kim fue propuesto por el presidente estadounidense Barack Obama a la presidencia del BM, a pesar de las críticas de los países emergentes y en desarrollo.

" He pasado la mayor parte de mi vida entre los pueblos más pobres del mundo", quiso recordar Kim este lunes al entrar al edificio del BM.

Nacido en Seúl, Kim emigró a Estados Unidos a los cinco años. Especialista en tuberculosis y sida, ha consagrado la mayor parte de su carrera a la investigación, antes de orientarse hacia la ayuda humanitaria, al cofundar Partners in Health (Socios para la Salud).

Durante años, Kim se ha distinguido por ser un crítico de la cantidad de ayuda pública para el desarrollo, que le parece insuficiente y mal enfocada.

Una organización no gubernamental, Oxfam, le pidió la semana pasada a Kim que "actúe rápidamente" para proteger a los países pobres de las consecuencias de la crisis de la deuda en Europa.

"La crisis del euro se ha convertido en una gran amenaza para los países en vías de desarrollo, ya afectados por la volatilidad de los precios de los alimentos y por recortes en la ayuda al desarrollo", estimó Oxfam.

RDS