La representante comercial de Estados Unidos, Katherine Tai, y la ministra de Pequeñas Empresas, Promoción de Exportaciones y Comercio Exterior de Canadá, Mary Ng, constataron este miércoles instituciones laborales de México relacionadas con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Ambas visitaron, acompañadas por la secretaria de Economía de México, Tatiana Clouthier, el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y el Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos.

“(Ahí) atestiguaron el papel de estas instituciones en la implementación de la reforma laboral de México, vigente desde mayo de 2019, y destacaron su compromiso de liderar la lucha contra el trabajo forzoso a nivel mundial”, dijeron las tres funcionarias en un comunicado conjunto.

Esta es la primera vez que se reunieron presencialmente y su motivo fue la conmemoración del primer aniversario de la entrada en vigor del T-MEC.

El T-MEC contiene las disposiciones laborales y ambientales más sólidas de cualquier acuerdo comercial jamás negociado, lo que contribuyó a su fuerte apoyo bipartidista en la aprobación del Congreso estadounidense.

Con respecto al trabajo, específicamente, el T-MEC también establece un nuevo “mecanismo laboral de respuesta rápida”.

El mecanismo permite que Estados Unidos o México soliciten que un panel independiente lleve a cabo una revisión acelerada de una supuesta denegación de libertad de asociación y/o negociación colectiva en instalaciones específicas en ambos países.

Las sanciones por denegar estos derechos incluyen la suspensión del trato arancelario preferencial o la denegación total de la entrada a las mercancías fabricadas en esa instalación.

Además, “las ministras se comprometieron bilateralmente para avanzar en el trabajo sobre prioridades compartidas y discutir temas de importancia para sus relaciones comerciales bilaterales”, añadió el comunicado.

Con esta reunión, expresaron, los tres países reafirmaron su compromiso con las cadenas de suministro y la competitividad económica de América del Norte, que han generado “un crecimiento económico significativo y beneficios para la gente, las empresas y los trabajadores en los tres países”.

La entrada en vigor del Tratado, el 1 de julio de 2020, abrió una nueva era en las relaciones comerciales y económicas de América del Norte.

roberto.morales@eleconomista.mx

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