El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) tiene una adaptación continua que permite a la región ser competitiva frente al resto del mundo, afirmó la representante comercial de Estados Unidos, Katherine Tai.

“El renacimiento de nuestro compromiso mutuo de manera continua también nos permitirá adaptar nuestras relaciones y nuestra cooperación a los desafíos actuales y al aumento de la competencia de otras partes del mundo”, dijo la funcionaria estadounidense.

Tai participó en una rueda de prensa en la ciudad de México con la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, y Mary Ng, ministra de Pequeños Negocios, Promoción de las Exportaciones y Comercio Internacional de Canadá.

La rueda de prensa se celebró luego de un diálogo trilateral, que incluyó conversaciones sobre preocupaciones manifestadas de Tai a Clouthier en relación con la industria energética, o de Ng a Tai sobre exportaciones canadienses de maderas blandas a Estados Unidos.

Coincidiendo con su contraparte estadounidense, para Clouthier el T-MEC es un “tratado en movimiento”, sobre el que las tres funcionarias acordaron dar un mayor apoyo a las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) en los tres países de la región para que puedan participar en el comercio internacional.

En su primer año de vida, en el marco del T-MEC, ya se presentaron quejas laborales sobre presuntas violaciones de dos plantas instaladas en México del sector automotriz, y la empresa canadiense TC Energy anunció que pretende recuperar más de 15,000 millones de dólares en daños relacionados con su proyecto de oleoducto Keystone XL, cuyo permiso revocó el presidente Joe Biden.

Tai destacó que el trabajo en los acuerdos comerciales no está terminado cuando se firman, se aprueban o entran en vigor.

“Estos acuerdos se parecen mucho a los niños. Son de relaciones continuas y requieren nuestro cuidado y atención continuos”, comentó Tai, quien este jueves se reunirá con la secretaria de Energía de México, Rocío Nahle y, junto con Clouthier y Ng, visitará el Centro de Conciliación Laboral de México.

Más allá de sus “preocupaciones” al respecto y a pregunta expresa, Tai no quiso opinar sobre el permiso que la Secretaría de Energía (Sener) dio a Pemex para operar el nuevo pozo petrolero Zama perforado por la estadounidense Talos Energy y sus socios, lo que generó inconformidad de esta última como parte del proceso en curso de una alianza entre todas esas empresas.

“Llegué a mi puesto después de aproximadamente 20 años capacitada como abogada comercial y la regla número uno para un abogado comercial es nunca declarar una infracción. Y ciertamente creo que es la regla número uno para los Ministros de Comercio”, dijo Tai.

También durante el primer año del T-MEC, Canadá solicitó el establecimiento de un panel de solución de controversias sobre medidas de salvaguardas relacionadas con paneles solares adoptadas por Estados Unidos.

Al mismo tiempo, Estados Unidos solicitó a Canadá un panel para analizar el sistema canadiense de asignación de cupos para productos lácteos.

“Estoy segura de que podemos aprovechar el impulso de nuestras reuniones recientes para ayudar a nuestros países a reconstruirse mejor, más fuertes y más resilientes a medida que avanzamos hacia la recuperación económica”, dijo Ng.

Al inicio, Clouthier expuso que las nuevas reglas de origen del T-MEC deben permitir que más inversiones lleguen a América del Norte, lo que fortalecerá la base productiva de la región.

También el miércoles, las tres funcionarias visitaron el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y el Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos.

“(Ahí) atestiguaron el papel de estas instituciones en la implementación de la reforma laboral de México, vigente desde mayo de 2019, y destacaron su compromiso de liderar la lucha contra el trabajo forzoso a nivel mundial”, dijeron las tres funcionarias en un comunicado conjunto.

roberto.morales@eleconomista.mx