La historia nos ha confirmado repetidas veces que la frase todo lo que sube debe bajar es más común de lo que pensamos. Ejemplos sobre esto sobran: la caída de potencias mundiales como la británica o la rusa, el desplome de las empresas tecnológicas, la popularidad de una estrella de cine, incluso nuestras esperanzas de ganar un oro en los Juegos Olímpicos.

Lo cierto es que ante un entorno en el que el mercado tiende a subir, como se ha visto en los últimos años, invertir es mucho más sencillo. Pero como hemos comprobado, esta tendencia puede revertirse en cualquier momento, lo que puede provocar alzas y bajas dramáticas en los mercados, dejándonos sin la posibilidad de predecir el siguiente movimiento de la economía y haciéndonos tomar decisiones que pueden afectar nuestra inversión.

Como inversionista y frente a un entorno de volatilidad, ¿qué podemos hacer para capotear el temporal y salir a flote con nuestra inversión?

Enfocarse en resultados ?de largo plazo

La mayoría de los expertos le dirá que si el enfoque de inversión que tiene es de largo plazo, es mejor dejar su dinero como está, no tocarlo a pesar de la montaña rusa por la que pueda estar pasando.

¿Por qué? Porque los mercados accionarios en el largo plazo tienden a subir aun cuando están pasando por un periodo de baja.

Si como inversionista pretendemos anticipar las alzas y bajas del mercado, corremos el riesgo de vender y quedarnos fuera en el momento en que éste regrese, ya que no sabemos cuándo ocurrirá.

Es importante conocer nuestra aversión al riesgo

Saber cuál es la meta que tenemos planteada para nuestra inversión y conocer nuestro grado de aversión al riesgo puede ayudarnos a tolerar los movimientos del mercado. Aun cuando es posible alcanzar mejores rendimientos en el mercado accionario que en el de deuda, debemos tener claro que entre más rendimiento busquemos deberemos asumir un mayor riesgo.

Antes de invertir, debemos conocer el nivel de riesgo del producto o instrumento que vamos a adquirir para sentirnos tranquilos con el riesgo que estamos asumiendo.

La clave de la inversión ?es diversificar

Ésta es la palabra clave de las inversiones y se refiere a no poner todos los huevos en la misma canasta.Las condiciones cambiantes de la economía afectan de distinta manera a los activos, por lo que debemos invertir en diferentes tipos de éstos (instrumentos de deuda gubernamental, deuda corporativa, acciones, entre otros).

La diversificación no sólo se da mediante la combinación de clases de activos; también, se da a través de la combinación de los distintos instrumentos en función de nuestros requerimientos para disponer de los recursos invertidos. Los fondos de inversión son una buena manera de diversificar, ya que además de permitir una diversificación de en los instrumentos, sólo hay que escoger uno que se adecue a nuestras expectativas y nivel de tolerancia al riesgo.

*La autora es VP Productos, Asset Management y Fiduciario BBVA Bancomer.