Standard and Poor’s (S&P), que en enero pasado despojó a Francia de su máxima nota AAA , indicó que la victoria de François Hollande en la elección presidencial no tendrá impacto inmediato en su evaluación sobre la situación francesa.

La actual nota de la deuda a largo plazo de Francia se encuentra en AA+ ; sin embargo, está en perspectiva negativa , lo cual significa que hay una posibilidad sobre tres de que vuelva a ser degradada este año o en el 2013, recordó S&P en un comunicado.

Para Fitch, la victoria del socialista Hollande en Francia no tiene mayores consecuencias sobre la calificación AAA de la deuda del país, ya que los desafíos que deberá enfrentar el nuevo gobierno no han cambiado.

Hollande prometió establecer medidas para impulsar el crecimiento y el empleo, lo que generó temor en los mercados de que Francia se aleje de los planes de austeridad impulsados por Alemania.

Fitch reconoció en un comunicado que el triunfo de Hollande representa un cambio importante en el liderazgo de Francia y de Europa, pero sostuvo que el Presidente electo enfrentaba los mismos desafíos que su antecesor, Nicolas Sarkozy. Para fortalecer la credibilidad fiscal impulsará el potencial de crecimiento en el mediano plazo y de ese modo sobrellevar los problemas financieros que había causado la crisis en el país europeo.