A partir del 1 de junio del 2017, todas las personas que deseen alquilar una propiedad por medio de una aplicación como Airbnb en la Ciudad de México tendrán que pagar un impuesto de 3 por ciento. Con esta medida, la capital mexicana será la primera ciudad de América Latina en cobrar un gravamen a las aplicaciones digitales (apps) de este sector inmobiliario.

Este impuesto fue incluido en la redacción de la primera Constitución de la Ciudad de México y deberán pagarlo quienes contraten servicios de alojamiento o albergue móvil temporal en casas y departamentos a través de apps como Airbnb y HomeAway.

El año pasado, casi un millón de personas (974,000) encontraron hospedaje a través de Airbnb en la Ciudad de México y, de acuerdo con datos de la compañía, la operación generó 1,574 millones de pesos en la ciudad.

Aquí te decimos 5 puntos básicos que debes saber sobre cómo se operará el nuevo gravámen.

1. Nueva carga fiscal de 3%

El gravamen en la Ciudad de México que se cobrará a quienes utilicen aplicaciones como Airbnb tiene por nombre Impuesto por la Prestación de Servicios de Hospedaje y será equivalente a 3% de la renta que se contrate.

2. El impuesto sólo es en la Ciudad de México

Debido a que este nuevo impuesto se creó bajo el concepto de local, sólo se cobrará para las propiedades que se renten en la capital del país. De acuerdo con información de Airbnb, es probable que el esquema se replique en todo el país en un mediano plazo.

3. Lo absorberán viajeros pero lo pagará la empresa

De acuerdo con información de Airbnb este impuesto será pagado por los viajeros, pues al momento de hacer su reserva se mostrará el costo de la renta más el Impuesto por la Prestación de Servicios de Hospedaje. Posteriormente será Airbnb el que retenga y haga el pago de dicha recaudación al gobierno de la Ciudad de México.

4. Anfitriones no sumarán obligaciones fiscales

La información que se ha dado a conocer por parte de Airbnb y del gobierno de la Ciudad de México indica que debido a que el impuesto será absorbido por viajeros para que sea retenido y pagado por Airbnb los anfitriones no tendrán más obligaciones fiscales que las que hasta ahora tienen, pues cualquier ingreso por arrendamiento tiene que ser declarado ante hacienda.

5. Pendiente el tema de la deducción

El gobierno local no ha dado mucha información sobre el cobro del impuesto que operará a partir del 1 de junio, por lo que aún no se han dado detalles sobre el fin del cobro de este nuevo gravamen, para qué otras empresas aplicaría, si éste podrá ser deducible para las personas físicas y bajo qué situaciones.

claudia.cordova@eleconomista.mx

erp