“De verdad siento que llevo el peso del mundo en mis hombros algunas veces. Sé que me lo quito y hago ver que la presión no me afecta, pero vaya que a veces es difícil”, publicó en Instagram la superestrella de la gimnasia, Simone Biles, el lunes. Un presagio de la decisión que tomaría.

La estadounidense fue reemplazada el martes durante la prueba de all around por equipos de Tokio “por razones médicas” y es duda para el resto del evento, según la Federación Estadounidense de Gimnasia, antes de que la misma Biles hablase de que dio el paso para no comprometer su salud mental.

“Desde que entro al tapiz, estoy sola con mi cabeza, tratando con demonios (...) Debo hacer lo que es bueno para mí y concentrarme en mi salud mental y no comprometer mi bienestar”, explicó.

El domingo, en las calificaciones para el all around, Biles había cometido varias equivocaciones, sorpresivo para quien la conoce. De todas maneras, logró clasificarse para las seis finales en el programa en Tokio, el all around individual y por equipos, así como las cuatro finales de aparatos.

Sin embargo, el martes, la cuatro veces medallista de oro en 2016, comenzó a competir sin la confianza que la caracteriza y sin disfrutar. Abandonó brevemente y luego regresó con su equipo, pero ya con el estatus de reemplazante para las barras asimétricas, suelo y barra de equilibrio.

Liderados por Biles, la actual campeona mundial y olímpica, se esperaba que Estados Unidos se llevara el título por equipos por tercera vez consecutiva, pero en su ausencia, el equipo ruso, que compite bajo bandera neutral, ganó la medalla de oro y las norteamericanas la plata.

“Al final del día, también somos humanas, tenemos que proteger la mente y nuestros cuerpos en lugar de simplemente salir y hacer lo que el mundo quiere que hagamos”, dijo Biles.

En el mismo día, pero horas antes, la japonesa Naomi Osaka, otra superestrella en los Juegos Olímpicos, fue derrotada en la tercera ronda del torneo de tenis individual femenino por una jugadora de un ranking mucho más bajo.

Este año Osaka había externado problemas de ansiedad cuando era turno de enfrentar a la prensa, lo que la hizo retirarse del Abierto de Francia y renunciar a Wimbledon, dos de los cuatro Grand Slams del año, por lo que los Juegos Olímpicos significaron su reaparición en más de dos meses de ausencia.

La número dos del ranking mundial de tenis sucumbió a la presión de unos Juegos Olímpicos en casa y quedó eliminada en octavos de final, tras perder ante la checa Marketa Vondrousova por 6-1 y 6-4.

La local reconoció tras el partido que había “demasiada presión” sobre ella en estos Juegos al ser una de las principales deportistas del país anfitrión.

“Quizá porque era mi primera participación en unos Juegos Olímpicos, pero ha sido demasiado para mí”.

Tokio 2020 ha visto desfilar de forma sorpresiva a deportistas que eran candidatos a subir al podio. El estadounidense Nyjah Huston, uno de los de mayor prestigio en la novedosa disciplina de skateboarding, quedó en el séptimo lugar en la competencia del domingo y luego dijo en una publicación de Instagram que “nunca había sentido tanta presión”.

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