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Con la mirada puesta en la nada

Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
Un pesimista es solo un optimista bien informado. Mario Benedetti
Fanatismo en el Medio Oriente se afirma, pero también la queja de los norteamericanos por una guerra que le está costando, no sólo millones de dólares, sino también pérdidas humanas y ya suman decenas de soldados caídos en combate.
El petróleo y los precios que irán a la alza, las jornadas bursátiles del mundo globalizado están a la expectativa, no es novedosos, sabemos que las preocupaciones por el conflicto en esa región, podría resultar en interrupciones del suministro de este, la incertidumbre es total.
Del otro lado también hay señales, porque las semanas que se afirma, durará la guerra entre Israel y Estados Unidos por un lado y el país islámico Irán, que, por supuesto tiene aliados y armamento de gran alcance, la tensión se incrementa y México está inmerso en este universo.
Ayer publicamos un dato sobre el precio de la mezcla mexicana de exportación, que, tras los ataques en Medio Oriente, puede dispararse a la alza, lo que le vendría muy bien a aquellos empresarios que desde 2024 no cobran los servicios prestados a Pemex en el gobierno anterior, que se desentendió de los compromisos de pago a proveedores mexicanos en Ciudad del Carmen.
La exigencia es reiterativa en este espacio, porque hay legisladores locales, que no federales, que se han pronunciado y también han buscado abrir canales de comunicación con la empresa del estado, Tania Fernández hemos sido testigos no deja de insistir en este tema, tanto en Campeche como en la Ciudad de México.
Pero hay daños colaterales que están incidiendo en una economía regional petrolizada, se continúa cuestionando los costos de las tres obras emblemáticas del gobierno de López Obrador, la refinería Olmeca en Tabasco, que tardará al menos dos décadas en saldar pasivos; un tren Maya que no es rentable a la vista de todos.
Y el subutilizado aeropuerto Felipe Ángeles, herencias negativas, un lastre que le fue dejado a Claudia Sheinbaum, y que no se alcanza a divisar luz al final de un túnel en tinieblas y muy prolongado.
El ciudadano común, ese que trabaja y no le alcanza para la canasta básica, se cuestiona porque un concierto en el zócalo en plena crisis en varios frentes, aunque no se haya gastado un peso en ello, porque se dice que lo pagó una empresa cervecera que no vendió su producto, por cierto, muy raro.
Hay voces y nos sumamos por supuesto, que con un día de lo que recauda el gobierno de México en la exportación de crudo en la Sonda de Campeche, se pagarían los adeudos millonarios a proveedores, que están a punto del colapso, y otros tantos que ya sucumbieron y cerraron sus negocios en quiebra hoy.
Nos guste o no leerlo, Ciudad del Carmen atraviesa la peor crisis económica de su historia reciente, superada la del 2015 con la reforma energética de Peña Nieto, donde se perdieron miles de empleos directos e indirectos; más la intervención hacendaria de Oceanografía, que tiene abandonados como chatarra sus barcos.
Alzar la voz quizá no haga eco, pero señalar con puntualidad el negro panorama de la Isla de Carmen es necesario, ante el incipiente turismo y la inseguridad que empieza a ser nota constante en los medios de comunicación.
ENTRE LÍNEAS
Vuelta a la hoja en el capítulo de la iniciativa de reforma electoral, donde el objetivo central ya no son las plurinominales, sino quitarle funciones y recursos al INE, para quizá aniquilar la democracia al emitir el voto; despojándonos del Programa de Resultados Electorales Preliminares.

