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Lactancia en el trabajo: derecho reconocido, pero con obstáculos en la práctica
Las trabajadoras enfrentan obstáculos para mantener la lactancia materna después de regresar a sus empleos debido a la falta de políticas empresariales.

Las trabajadoras enfrentan obstáculos para mantener la lactancia materna después de regresar a sus empleos debido a la falta de políticas empresariales.
La lactancia materna en el entorno laboral sigue siendo un reto para las mujeres trabajadoras en México debido a la falta de espacios adecuados, horarios flexibles y políticas empresariales.
De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), solo una de cada 10 mujeres inmersas en el mercado laboral formal logra amamantar a su bebé de manera exclusiva durante el primer semestre de vida, ello por la falta de políticas laborales que apoyen la lactancia.
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Cristián Castillo, especialista en políticas públicas enfocada en género, agrega que a eso se suman jornadas rígidas, desconocimiento de derechos y temor de las mujeres trabajadoras a ser percibidas como menos comprometidas con su trabajo.
“A las personas fumadoras se les permite salir 20 o 30 minutos sin que se cuestione su productividad, mientras que a las mujeres que lactan sí se les cuestiona el uso de ese tiempo. Hay que entender a la lactancia como una necesidad biológica”, resalta Cristián Castillo.
La encuesta Empresas que cuidan: Panorama de las políticas de apoyo a la familia en el sector empresarial mexicano, de la Red del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), revela que el 65.4% de las empresas cuenta con una sala de lactancia dentro de sus instalaciones, pero sólo 38.3% tiene una política formal de apoyo y apenas dos de cada 10 otorgan descansos después de los seis meses señalados por la ley.
Del 1 al 7 de agosto se conmemora la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026, México enfrenta una realidad contradictoria: aunque los beneficios de la leche materna son indiscutibles, las condiciones en el entorno laboral siguen representando un obstáculo para que las mujeres trabajadoras ejerzan el derecho sin afectar su vida profesional.
Lactancia, derecho laboral
Las madres trabajadoras tienen derecho a dos reposos extraordinarios de lactancia de media hora diarios en el lugar asignado por la empresa, éste debe ser adecuado e higiénico o, en ausencia de este, las mujeres podrán salir una hora antes por un periodo de hasta seis meses, señala la Ley Federal del Trabajo (LFT).
No obstante, Cristián Castillo comparte que en la práctica eso no se cumple o resulta insuficiente. “No se trata únicamente de instalar un lactario o sala de lactancia, eso por sí solo no va a garantizar que las mujeres puedan ejercer su derecho, también importa el ámbito de la empresa, la cultura organizacional, la flexibilidad, el apoyo, el liderazgo y la eliminación de estigmas”, subraya.
En esa línea, Ana María Flores, especialista en políticas inclusivas para la Red CCE por la Primera Infancia, señala que la legislación es mayoritariamente orientativa pero no obligatoria. “La ley no establece una obligación general para las empresas, te dice cómo ponerla (la sala de lactancia), pero no que es una obligación y debería serlo”.
Además, reconoce que el mayor desafío es lograr que las mujeres se sientan seguras no sólo de usar un lactario sin enfrentar comentarios despectivos, sexismo o machismo, sino mantenerse en el mercado laboral.
“Los indicadores de rotación y retención muestran que la mayor pérdida de talento femenino ocurre después del periodo de maternidad”, lamenta. Agrega que el salario de las mujeres puede verse afectado alrededor de un 24% sólo por el embarazo debido a que son excluidas y el problema sigue latente en el puerperio.
Además de la falta de espacios y políticas de apoyo, la ausencia de acompañamiento durante el proceso de lactancia puede generar complicaciones de salud y afectar la permanencia laboral de las mujeres. Ana María Flores menciona que muchas trabajadoras no aprendieron a amamantar y eso puede generar complicaciones como la mastitis.
Recuerda el caso de una mujer a la que nunca le prohibieron de forma explícita que amamantara, pero le resultaba difícil hacerlo porque cuando decía que iba a extraerse leche su jefe hacía gestos de desaprobación. “El resultado fue que terminó hospitalizada por una mastitis y renunció a su trabajo”.
La falta de condiciones adecuadas para las madres lactantes tiene un impacto en el ausentismo. La Guía para la instalación y funcionamiento de salas de lactancia destaca que los bebés no amamantados tienen mayor riesgo de enfermedades infecciosas, lo que eleva el ausentismo de las madres entre un 30% y 70 por ciento.
UNICEF resalta que una “lactancia exitosa no depende solamente de las mujeres, sino del estímulo, apoyo y protección de toda la sociedad, incluyendo a los miembros de familia, el gobierno, los profesionales de la salud, y los empleadores”.
No obstante, las especialistas coinciden en que el principal desafío es garantizar condiciones laborales que permitan a las mujeres ejercer su derecho a la lactancia sin enfrentar estigmas y contar con espacios adecuados, entendiendo que no se trata de un asunto sólo de ellas.
Agregan que avanzar en políticas públicas dirigidas a la lactancia y maternidad favorece a las trabajadoras, a sus hijos y mejora el clima laboral, incrementa la lealtad hacia la empresa y reduce los niveles de ansiedad y depresión, lo cual contribuye a la retención del talento femenino.



