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Costos y tiempo de traslado en el trabajo ponen en jaque la atracción de talento
Reclutadores advierten que para los candidatos saber dónde está la oficina o centro laboral es una de las preguntas principales que hacen pues si consideran que los traslados serán largos y caros suelen rechazar una oferta aunque el salario sea atractivo.

El tiempo y los costos de traslados se han convertido en un motivo de peso para rechazar ofertas de trabajo, coinciden reclutadores.
La atracción de talento tiene un nuevo obstáculo: los traslados largos y costosos son un factor por el que los candidatos rechazan una oferta laboral y si lo aceptan, renuncian al poco tiempo por el desgaste físico, mental y social que implica llegar a un trabajo lejano, advierten especialistas.
“Cada vez más los candidatos nos preguntan dónde está ubicada la empresa para saber si toman la oferta o no, pero ya es un factor decisivo, incluso si el sueldo pudiera llegar a ser atractivo”, menciona Arleth Leal, cofundadora del Colegio de Innovación en Recursos Humanos (CORH).
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Los mexicanos invierten en promedio 71 minutos para trasladarse hacia sus centros de trabajo en transporte público, y 52 minutos en auto privado, indican datos de la CEPAL en el informe América Latina y el Caribe en la mitad del camino hacia 2030: avances y propuestas de aceleración.
En dinero, el costo del traslado depende del medio usado: taxi o auto de aplicación, tiene un gasto promedio de 50,696 pesos al año; el auto particular de 23,764 pesos anuales y el transporte público un promedio de 9,516 pesos al año, de acuerdo con el informe Panorama Laboral 2026 de Pluxee.
Ubicación y traslados desplazan al salario
En ese contexto, el salario ya no lo es todo al momento de buscar empleo o quedarse en él y, además de la flexibilidad, el talento no está dispuesto a gastar horas de su vida para llegar a su trabajo.
“Ya es un factor que contemplan, antes no lo hacían, y si les queda lejos y gastan tiempo y dinero los candidatos deciden desde un inicio ya no entrar en el proceso de selección”, explica Alexis Ibarra, headhunter y fundadora de Workxis.
Y no es sólo un asunto de cuánto dinero les costará transportarse al trabajo, también es el tiempo que invertirán en llegar, por lo que estas variables están presentes en las preguntas que hacen a los reclutadores de personal.
“Nuestros profesionales de reclutamiento sí han observado en los candidatos que preguntar sobre dónde van a trabajar se ha convertido en una pregunta principal y uno de los principales motivos para aceptar una oferta de trabajo” , agrega Arleth Leal.
Los candidatos analizan la oferta laboral desde las actividades que realizan, la modalidad de trabajo y el salario, pero si al momento de evaluar el costo-beneficio de trasladarse ven que es más alto el costo, declinan y el proceso vuelve a repetirse. Sin embargo, otros aceptan, pero el dinero del traslado les cobra factura y renuncian, menciona Alexis Ibarra.
En ese contexto y con el talento buscando balance vida-trabajo, la búsqueda de candidatos se complica para los reclutadores.
“Sí cuesta muchísimo más trabajo. Reclutar se vuelve complicado y muchas veces las personas y en la cultura mexicana no sabemos decir no. Aceptamos una oferta, estamos una semana, tres días y renunciamos porque al final ya no nos latió pasar tanto tiempo en el tráfico o las inundaciones”, explica Alexis Ibarra.
El traslado se convierte en un costo oculto que los candidatos no están dispuestos a pagar, sobre todo generaciones como la Z, y que las empresas requieren tomar en cuenta para atraer talento.
“Sí están considerando que aunque sea una muy buena propuesta, si les queda muy lejos están dispuestos a rechazarla”, comparte Arleth Leal.
Ubicación es clave para competir por el talento
De ahí que las empresas incluyen en sus propuestas apoyos de gasolina, transporte, trabajo híbrido, pensados no como beneficios sino como una estrategia de atracción de talento, agrega la especialista.
“En los próximo años vamos a ver cómo las empresas van a competir ya no sólo por ofrecer los mejores salarios sino también por ofrecer mejores ubicaciones, mejores tiempos de traslado, flexibilidad (...) El tiempo se ha convertido como uno de los beneficios laborales más valiosos que una empresa puede ofrecer hoy”, estima Leal.
Entre las acciones que emprenden los reclutadores está el buscar candidatos que estén relativamente cerca del centro laboral para reducir la posibilidad de que rechacen una oferta.
Además, en las entrevistas llegan a preguntar dónde vive el aspirante, aunque para Alexis Ibarra es un filtro que es incómodo e intrusivo.
Las compañías está dispuestas a contraofertar a un candidato que rechazó una oferta por el tema del traslado, con tal de quedarse con ese talento en sus filas, relata Leal.
Las zonas metropolitanas de México suelen ser las más complicadas en cuanto a temas de tránsito por lo que en esas ciudades los tiempos de traslado son un factor determinante para aceptar un empleo.
Entre ellas las especialistas mencionan: Ciudad de México, Estado de México, Guadalajara, Monterrey, Querétaro. En CDMX, las zonas que son una red flag para los candidatos son Santa Fe, Polanco y el Centro Histórico, en contraste colonias más céntricas como Narvarte, Roma y Condesa resultan más atractivas para los aspirante, mencionan.
Los candidatos también están dispuestos a ganar menos salario si su centro laboral está cerca y le permite una calidad de vida que sea estar con su familia y amigos, tareas de autocuidado, estudiar o simplemente descansar.



