Buscar
Capital Humano

Lectura 5:00 min

80% de las personas teme que sus compañeros de trabajo usen la IA para aparentar más productividad

Las organizaciones miden el impacto de la IA en los procesos, pero tienen pendiente evaluar los efectos de la IA en las personas lo que genera usos alternos de esta tecnología como la simulación de ser más productivo y emplearla a escondidas. 

main image

La falta de lineamientos para el uso de la IA ha dado pie a que algunos trabajadores la adopten para simular ser más productivos o se aplique a escondidas.FOTO: Shutterstock

Cristóbal Martínez Riojas

La inteligencia artificial (IA) comienza a ser la manzana de la desconfianza entre compañeros de trabajo: líderes y colaboradores temen que sus pares la usen para simular mejores rendimientos y un uso secreto de la IA para hacer hasta 50% de las tareas laborales.

Un 80% de líderes, gerentes y trabajadores expresa su preocupación sobre que la inteligencia artificial sea usada por sus colegas y equipos para aparentar ser más productivos, de acuerdo con el informe de Tendencias de Capital Humano 2026 de Deloitte.

“La cultura en las organizaciones y entre colegas se basa en la confianza y la IA la está socavando de distintas maneras”, advierte el reporte.

El uso de la IA en el trabajo “ha sido caótico” ante la falta de claridad en la gobernanza de estas tecnologías, mencionan Marc Zao-Sanders y Sara Biukn en un estudio sobre cómo se está usando actualmente la inteligencia artificial.

Relacionado con la preocupación sobre que los colaboradores estén recurriendo en secreto a la IA para simular ser más productivos, Sanders y Biukn hallaron entre los riesgos “la percepción de que se está haciendo trampa” con estas herramientas.

De acuerdo con los testimonios recabados y publicados en Harvard Business Review, el “uso en la sombra” de la IA es algo habitual. Hallaron que utilizan la IA para realizar hasta el 50% de sus tareas laborales sin informar a nadie.

La tendencia sobre el uso de la IA en el trabajo se ha centrado en cómo los colaboradores interactúan con estas herramientas, en revisar e impulsar su implementación como un copiloto en el día a día, pero se han descuidado los efectos de esta tecnología en las relaciones interpersonales en los centros de trabajo, explican J. Flynn, Y. Durme, S. Harrington y A. Reichheld, autores del informe de Deloitte.

“La IA podría estar generando una acumulación imperceptible y constante de comportamientos culturales negativos (...) , las organizaciones rara vez evalúan el impacto de la IA en las personas, lo que indica una creciente deuda cultural”, destacan.

Además, derivado de la adopción de la inteligencia artificial en el trabajo, los trabajadores tienen dudas sobre los lineamientos de la empresa para su implemenetación y no siempre los empleadores las atienden.

Entre los dilemas pendientes de aclarar está quién es el responsable si la IA se equivoca, el humano, la herramienta o ambos, pero en qué porcentajes.

Además, qué pasa si no usan la inteligencia artificial, ¿hay riesgo de que pierdan su trabajo? Con estas herramientas a cargo de múltiples tareas, ¿qué define ahora hacer un gran esfuerzo como un humano trabajador?

IA impacta a las personas en el mundo laboral

Esta desconfianza entre los colaboradores luego del uso de la IA es parte de un asunto de fondo que las organizaciones necesitan atender: cómo la inteligencia artificial impacta la cultura organizacional y no sólo en cómo repercute en las funciones y actividades laborales.

“Si bien las culturas más sólidas probablemente necesitarán reforzarse para resistir la influencia de la IA, la integración de la IA en el trabajo puede degradar aún más las culturas débiles, erosionando silenciosamente las organizaciones desde dentro”, estiman los especialistas de Deloitte. 

De acuerdo con los encuestados por Deloitte, un 57% de las empresas afirma que es importante comprender y gestionar el impacto de la IA en la cultura organizacional, pero sólo 5% reconoce que tiene avances en ese rubro.

Un 34% de las empresas está conciente de que la cultura organizacional puede ser un obstáculo directo para realizar una transformación mediante la IA. Y un 65% considera que su cultura organizacional necesita cambiar “significativamente” teniendo en cuenta la inteligencia artificial.

Sin embargo, las inversiones de las organizaciones se centran en la tecnología con un 93% de los encuestados, y sólo el 7% de los recursos se orienta a las personas.

Si la IA se equivoca, ¿quién es responsable?

Este enfoque centrado en la tecnología y el uso de la inteligencia artificial en el trabajo sin incorporar los efectos en las relaciones entre compañeros y en la cultura de la organización deja fuera el análisis y atención a las fricciones de las relaciones entre humanos y máquinas, advierte el informe.

“El 84% de las organizaciones todavía no ha rediseñado el trabajo ni los roles para adaptarlos a la IA, lo que limita su capacidad para capturar todo su potencial. Como resultado, surgen fricciones en el día a día, dudas en la toma de decisiones y falta de claridad en la atribución de responsabilidades, dificultando la combinación efectiva entre el criterio humano y las capacidades de los sistemas”, explica Joan Pere Salom al introducir el reporte.

Además 42% de los encuestados por Deloitte afirma que “rara vez” su organización evalúa el impacto de la inteligencia artificial en los trabajadores.

Encuesta

#PreguntaDelDía | ¿Has notado que algunos compañeros usan IA para parecer más productivos?

¡Gracias por participar!
Tu voto ha sido contabilizado

Resultado de la encuesta

Cristóbal Martínez Riojas

Periodista multiplataforma con experiencia y pasión en temas económicos, negocios y mundo laboral. Ahora reportero en Capital Humano.

tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete