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Los usos más comunes de la IA en 2026
Terapia emocional, consejos de pareja y compañía encabezan los principales usos de la inteligencia artificial en 2026. Mientras tanto, en el trabajo, crece el uso silencioso de herramientas capaces de ejecutar tareas completas sin supervisión humana.

El acompañamiento emocional es el uso principal que se le da a la IA.
Cuando en 2024 se hicieron masivas las herramientas de inteligencia artificial generativa (IA Gen), los usos relacionados con actividades laborales comenzaron a dominar los espacios. En 2025 esta realidad cambió hacia el terreno personal, principalmente para terapia y acompañamiento emocional.
Esa tendencia no se ha revertido, incluso se ha intensificado, al menos así lo confirman los datos de uso de la IA generativa en 2026.
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Esta semana se dio a conocer el informe Top 100 de casos de uso de IA Gen en 2026, realizado por Marc Zao-Sanders y Sara Buik y publicado por Harvard Business Review, un estudio que durante tres años se ha dedicado a medir el impacto de esta tecnología en la vida cotidiana.
Los cambios más significativos en el uso de la inteligencia artificial entre 2025 y 2026 reflejan una evolución desde el apoyo emocional inicial hacia una integración más profunda y compleja, que incluye la delegación de tareas cognitivas y el surgimiento de nuevas formas de trabajo técnico.
Si bien en 2025 la terapia y acompañamiento emocional ya se habían posicionado en el primer lugar de la tabla, desplazando a la generación de ideas, para 2026 esta tendencia se ha consolidado. Este caso de uso pasó de 5 a 11% entre los usuarios en un año.
Además, ya es común que las personas le den un rol “más humano” a estas funciones, al asignarles nombres propios y género, incluso con procesos de duelo reales cuando los modelos se actualizan o se pierde el historial del chat.
Pero el uso más íntimo de la IA Gen no se queda solamente ahí. Las personas ya la emplean más en áreas sensibles como consejos de pareja y toma de decisiones. Esto comienza a producir algo que Marc Zao-Sanders denomina “thinkslop”, entendido como el “pensamiento perezoso y poco riguroso” por delegar la toma de decisiones personales a las herramientas de IA Gen –en el entorno laboral tiene su símil con el “workslop”–.
Éstos son los 10 principales usos de la IA generativa en 2026:
- Terapia y compañía emocional
- Solución de problemas
- Diversión y entretenimiento
- Creación de contenido de “fanfiction” (nuevo caso de uso)
- Uso técnico de software
- Operación de agentes autónomos (nuevo caso de uso)
- Consejos de pareja
- Colega de trabajo
- Astrología y lectura del tarot (nuevo caso de uso)
- Consejos en general

Usos de la IA entre la gente en 2026.
“A medida que aumenta la amplitud y profundidad de los usos, también ha crecido la preocupación de que las personas estén delegando sus responsabilidades cognitivas en la IA. Paralelamente, existe inquietud por una posible dependencia excesiva de esta tecnología para obtener apoyo emocional”, expresa el autor.
En el terreno laboral también se observan cambios importantes, pues en los últimos meses el uso ha girado más hacia la operación de agentes autónomos, de manera que la IA ya no sólo aconseja, también ejecuta tareas sin intervención humana.
También ha ganado espacio el “vibe coding”, una metodología que le permite a las personas sin conocimientos técnicos escribir software utilizando lenguaje natural.
Sin embargo, buena parte de su uso en el trabajo sigue ocurriendo en las sombras, pues se reporta una tendencia creciente de empleados que utilizan IA en secreto para duplicar su productividad sin informar a sus empresas, realizando incluso el 50% de sus tareas de esta forma.
Con todos estos datos, resulta paradójico que la tecnología más sofisticada de nuestra época esté siendo utilizada, ante todo, para algo muy humano, como buscar compañía, consejo y orientación. Quizá por eso los usos que hoy encabezan la lista tienen menos que ver con programación o productividad y más con emociones, relaciones y bienestar personal.
Así, la pregunta que surge ya no es qué tan inteligente se volverá la IA, sino qué tan dependientes nos volveremos nosotros de ella. Porque delegar tareas repetitivas puede ser una ganancia de productividad; delegar la capacidad de pensar, decidir o relacionarnos con otros es un asunto completamente distinto. Y quizá ese sea el gran debate que marcará la siguiente etapa de esta tecnología.



