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El siguiente MX-5 debe mantener su esencia, pero también prepararse para la electrificación
El CEO de la marca, Masahiro Moro, aseguró que el nuevo MX-5 debe estar listo para cualquier cambio regulatorio.

Mazda MX-5
Mazda es de esas pocas marcas que logran estirar sus ciclos generacionales sin que las ventas se desplomen, gracias al empeño que ponen en sus productos. El mejor ejemplo de ello es el Mazda MX-5, cuya cuarta generación lleva en activo desde 2015 y seguirá así al menos hasta 2028. Mucho se ha dicho sobre su reemplazo —conocido internamente como generación NE— y ahora el CEO de la empresa dejó más claro lo que pasará a futuro.
El MX-5 debe estar listo para un futuro sin gasolina

Mazda Iconic SP 2023
En una entrevista con el medio alemán Auto Motor und Sport, Masahiro Moro declaró que el siguiente MX-5 debe estar preparado para un futuro en el que la combustión ya no sea viable por barreras regulatorias.
Moro no dijo que el próximo MX-5 vaya a ser eléctrico, sino que su arquitectura debe poder serlo. Es una diferencia sustancial, y también un giro respecto a lo que la propia Mazda dejaba entrever hace un año, cuando la lectura dominante era que el roadster seguiría siendo exclusivamente de gasolina.
El peso es el verdadero reto: entre 1,000 y 1,200 kg

Mazda MX-5
Moro también señaló que el mayor desafío de ese futuro es hacer la estructura del auto lo más ligera posible sin recurrir a materiales exóticos como la fibra de carbono, cuyo costo rompería la promesa de un deportivo accesible.
El objetivo de desarrollo se ubica entre los 1,000 y 1,200 kilogramos, y el directivo cree que es alcanzable. La consecuencia es notable: un MX-5 eléctrico que respete ese rango no sería más pesado que los actuales de combustión, lo que le permitiría conservar buena parte de lo que hace especial al pequeño roadster. En un segmento donde la electrificación suele traducirse en cientos de kilos extra, ese es el punto entero del proyecto.
Skyactiv-Z: el motor que mantendría viva la gasolina

Mazda Iconic SP 2023
Para tranquilidad de los puristas, nada de esto significa que el siguiente MX-5 será exclusivamente eléctrico. Desde hace tiempo se maneja que la nueva generación estrenará el motor Skyactiv-Z, un cuatro cilindros de 2.5 litros al que pueden sumarse distintos niveles de hibridación.
Su enfoque es contracorriente: Mazda descartó la sobrealimentación y creció en cilindrada precisamente para conservar la linealidad del acelerador y evitar el peso y la complejidad de un turbo. La primera aplicación en producción del Skyactiv-Z se espera hacia finales de 2027, probablemente en el CX-5 híbrido.
Moro también quiere un deportivo insignia

Mazda RX-7
En la misma conversación, Moro planteó algo más. Mientras Mazda quiere seguir ofreciendo diversión y manejo deportivo a bajo costo, al directivo le gustaría además un "hero car" o un auto insignia: un deportivo puro de alta gama, en el extremo opuesto del espectro al MX-5, capaz de recordarle al mundo de lo que es capaz la marca, sin importar que no sea un producto de gran volumen.
