El pasado viernes 14 de junio, trabajadores de base de la Secretaría de Cultura, integrantes del Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores de la Secretaría de Cultura (SNDTSC), se decidieron a bloquear la Avenida de los Insurgentes al mismo tiempo que el Paseo de la Reforma. Esto, a pesar de que en la mesa de negociación del día anterior (jueves), con autoridades de la dependencia y representantes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y de la Secretaría de Gobernación (Segob), acordaron el incremento salarial de 3% para trabajadores con las menores percepciones, sumado a un incremento porcentual ordinario (por inflación) de 3.35% para los trabajadores de Cultura, sin importar su gremio sindical, ya que, cabe señalar, son cerca de 12 sindicatos los que se agrupan alrededor de la secretaría, sus direcciones e institutos.

Sin embargo, de última hora ese jueves, los representantes del SNDTSC, integrado por 900 trabajadores de los 1,484 que laboran en el edificio central de Reforma 175, más aquellos que laboran en los diversos órganos desconcentrados, con una suma de alrededor de 4,000 trabajadores, informaron que no se harían presentes en esa mesa de negociación. Uno de los argumentos, según informaron los representantes la mañana siguiente, es que se quería condicionar con la presencia de dos únicos representantes de dicho sindicato en la mesa, siendo que se trataba de ocho direcciones las que tendrían que ser representadas en la misma, enumeraron.

“Lo otro era aceptar que se sumaran las otras representaciones sindicales. Realmente no tenemos un conflicto velado con ellas, pero son representaciones sindicales que reflejan en esta dependencia lo que nosotros veníamos pasando con la Secretaría de Educación Pública (SEP). Es decir, es lo que quedó del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación SNTE en la Secretaría de Cultura. Y cuando estuvimos en el SNTE, jamás tuvimos una mejora salarial, sino que, al contrario, se trataba de controlar a la base (sindical)”, argumentó entonces Ángeles Medina, colegiada general ejecutiva del SNDTSC.

En paralelo, la SHCP emitió un comunicado en el que se hacía oficial el incremento salarial para servidores públicos que perciben menores ingresos. En él se estipula que aquellos trabajadores del Estado que perciban hasta 100,000 pesos anuales (es decir, poco más de 8,000 pesos mensuales) recibirán un incremento de 3% después de impuestos. Para aquellos trabajadores que perciben más de 100,000 y hasta 150,000 pesos anuales,tendrán 2% de incremento salarial, mientras que para quienes reciben un sueldo superior a 150,000 y hasta 200,000 pesos al año el aumento será 1 por ciento.

Sin embargo, la pugna del SNDTSC no quedó ahí. El también llamado Sindicato Democrático, si bien se congratuló por el otorgamiento del mencionado incremento salarial por orden del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, también pugnó por los trabajadores de Cultura no sindicalizados o llamados “de confianza”, a quienes, según han argumentado los líderes sindicales, como ya se había informado en este diario, se pretendía quitar diversas prestaciones que percibían incluso desde que formaban parte del extinto Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), que entonces dependía de la SEP.

Este lunes volverán a sentarse a dialogar

En ese impasse, El Economista pudo entrevistarse con Hugo Fernando Huesca Granciano, director general de Administración y Finanzas de la Secretaría de Cultura, quien, junto con Lidia Zarco Martínez, coordinadora de Relaciones Laborales de la misma dependencia, estuvieron presentes en la mesa de negociación del pasado jueves por la tarde.

Compartió que a esa mesa también asistieron Raúl Sicardo Jiménez, director general adjunto de Programación y Presupuesto, junto con María de Lourdes Sánchez García, directora general de Programación y Presupuesto de Cultura, ambos de la SHCP, mientras que por parte de la Segob acudió Manuel Cuevas Peña, subdelegado de Coordinación Federal con la Ciudad de México.

Argumentó que el anuncio de Hacienda “le da certeza a todos los trabajadores de la administración pública federal de que en el momento en el que salgan las especificaciones podrán tener este incremento adicional. Restaba sentarnos a platicar para cerrar nuestra negociación de incremento salarial de 3.35% para, posteriormente, dar oportunidad a que se cierren todas las negociaciones de las dependencias de la administración pública federal y que puedan salir las disposiciones, porque todo esto se tiene que recalcular con todas las bases de datos que se generen una vez que se determinen las negociaciones. Entonces, hay puntos de acuerdo, y si hay más demandas, temas de clima laboral, por ejemplo, los podemos poner sobre la mesa. De hecho, tenemos mesas de trabajo pendientes para catálogos de puestos, comisiones y demás, que tenemos que seguir trabajando con todas y cada una de las secciones sindicales”, aunque reiteró que hasta el momento no existe una fecha estimada para que sea perceptible dicho incremento, puesto que “está en la cancha de la SHCP. En cuanto las dicte, nosotros estaremos obligados a dar cabal cumplimiento y aplicación de las mismas”.

Por otra parte, Huesca Granciano dijo que hay la disposición para que sea esta misma semana cuando se pueda llegar a un acuerdo con los integrantes del SNDTSC.

Confirmó que si bien algunas labores de la Secretaría de Cultura han podido continuar de manera remota, hay otras que han tenido que pararse irremediablemente por el cierre de la sede de la dependencia. “Por ello es nuestra urgencia de poder entablar un diálogo con los sindicatos y, en específico, con el Democrático, para poder abrir y dar atención a la actividad sustantiva de la institución, así como a las mismas demandas de los trabajadores”.

Negó que a la fecha se haya levantado algún acta administrativa en contra de los manifestantes, situación de la que estos últimos temieron al notar la presencia de notarios públicos durante el cierre del edificio. Aclaró que cualquier manifestación o expresión que tenga cualquier trabajador va a ser respetada siempre que esté dentro del marco de la legalidad.

“Quisiera puntualizar que, cuando se da fe a un notario público, se hace con el fin de también poder cubrir, de alguna manera, las responsabilidades que recaen sobre nosotros como funcionarios públicos. Tenemos que dar constancia de todo lo que ocurre dentro de la secretaría. No podemos ser omisos al respecto”, afirmó.

Confirmó que hubo un nuevo acercamiento con el sindicato y se acordó que este lunes, a las 10 de la mañana, se volverán a sentar con el afán de llegar a un acuerdo.

Al respecto de los trabajadores no sindicalizados o llamados “trabajadores de confianza”, negó que hasta el momento se les haya retirado alguna prestación y confirmó que “ese tema lo estamos trabajando junto con ellos, en mesas de trabajo y también informativas, para poder entender cuál es la clasificación en la cual se encuentra uno u otro trabajador. Este es un tema histórico porque, cuando una persona comienza su vida laboral, se contrata bajo ciertos esquemas. Habrá que analizar cada uno de los casos para verificar que, efectivamente, (cada caso) esté cumpliendo con funciones de confianza o funciones de personal de base”.

Compartió que también se tiene previsto realizar reuniones para la revisión de catálogos de puestos, donde, en congruencia con las responsabilidades de la Secretaría de Cultura, se pueda definir si los llamados “de confianza” están mal clasificados y considerar la posibilidad de que se les clasifique de otra manera: “Ponerlo a la consideración de las autoridades competentes y que cambie su estatus. Estamos haciendo lo conducente para que no se vean vulnerados”.

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