Las afectaciones ocasionadas la enfermedad del SARS-CoV-2 en pacientes pediátricos continúan en investigación, sin embargo, estudios recientes sugieren que si bien los niños son tan propensos como los adultos para infectarse del Covid-19, tienen menos síntomas y la enfermedad es menos grave.

En entrevista con El Economista, el Doctor Oscar Tamez Rivera, infectólogo-pediatra y especialista del Tecnológico de Monterrey, precisó que en los niños que se infectan de Covid-19 en su mayoría han reportados cuadros leves en la enfermedad y esto se ha relacionado principalmente con la forma en que su sistema inmunológico reacciona.

De acuerdo con un estudio publicado en la gaceta médica, se señala que existen distintas hipótesis que sustentan los motivos por los cuales los niños tienen menos complicaciones. Una es la relacionada con el receptor de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ECA2), el cual es un sitio de unión del SARS-CoV-2. Se ha postulado que los niños tienen menos cantidad de receptores ECA2 y, en consecuencia, menor afinidad en comparación con los adultos, por lo cual podrían ser menos afectados. Otra hipótesis es que los niños presentan menos afectación debido a que la mortalidad se ha relacionado con la comorbilidad, lo cual no es tan común en esta población.

El Doctor Tamez Rivera explica que los principales síntomas que reflejan los menores infectados, además de los comunes (fiebre, tos y dolor de cabeza) son: “manchas en la piel, diarrea y dolor abdominal; y en algunos casos presentan irritabilidad, sobre todo en la población lactante. También pueden llegar a tener afectaciones en el sistema nervioso central, como por ejemplo crisis convulsivas o cuadros de síndrome de Guillain-Barré”.

Asimismo, el especialista médico señaló que los pacientes pediátricos que refieren cuadros más severos de la enfermedad del Covid-19 son aquellos que padecen de alguna comorbilidad.

“Algunos de los factores de riesgo en infección grave por Covid-19 son de índole cardiovascular, es decir en los pacientes pediátricos que tiene problemas en su sistema circulatorio, del corazón o inmunodeficiencia que hace que sus defensas estén bajas, así como problemas en el sistema nervioso central, esta población tiene los mismos riesgos que una población adulta”, explicó

De acuerdo con el pediatra, al igual que en los adultos, los niños también pueden presentar secuelas tras haber enfermado del Covid-19, sin embargo, estas se presentan en muy pocos casos.

“En los niños las secuelas se pueden dividir en dos: en mediano y largo plazo. En el mediano plazo, 14 y 28 días después de haberse contagiado, pueden presentar algún síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico, este síndrome ocurre entre un 1 y 2% de los casos y se caracteriza por el reinicio de la fiebre, diarrea, dolor abdominal o manifestaciones cutáneas como machas en la piel o en los ojos problemas de conjuntivitis, lo que nos habla de una reactivación inflamatoria y puede llegar la vasculatura y el musculo del corazón”, explica.

“En las secuelas de largo plazo son muy similares a lo que ocurre con los pacientes adultos en donde los síntomas puede preexistir semanas o meses de que el paciente se curó y los más frecuentemente reportados son fatiga, visión borrosa, irritabilidad y en algunos casos dificultad para concentrarse, esto se presenta entre un 8 a 13% de los casos y eso puede repercutir en calidad de vida y neuro desarrollo de la población pediátrica”.

Finalmente, el Doctor Tamez enfatizó que en caso de que el paciente haya padecido síntomas más graves o se detecten alternaciones posteriores es necesario realizar una inspección física, además de estudios clínicos de sangre para dar el tratamiento médico adecuado y oportuno.

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