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Elba y Alonso
Fue una visita de cortesía . De un lado de la mesa -porque no puede estar mucho tiempo de pie- el secretario Alonso Lujambio y sus principales asesores. Enfrente, la maestra Elba Esther Gordillo, presidenta vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, su secretario general, Juan Díaz de la Torre, y dos docenas de acompañantes.
La lideresa magisterial llevaba lentes oscuros. Trataba de ocultar las lesiones en el rostro, producto de un misterioso incidente -algunas versiones apuntan a un choque automovilístico, otras, a un accidente casero- ocurrido hace una semana y del que nadie se hubiera percatado, de no ser porque hace tres días apareció con bastón y banditas en el sepelio de Carlos Jonguitud Barrios.
Al Secretario lo arropaba el staff de su oficina -su coordinador de asesores, su secretario técnico, el jefe de la Unidad de Planeación y Evaluación- además del vocero de la dependencia.
Dos convalecientes en el salón Simón Bolívar, aledaño al despacho del titular de la SEP. Y la ausencia notoria, enigmática, de Fernando González, subsecretario de Educación Básica y yerno de La Maestra.
Un reencuentro por motivos de salud, más que los asuntos educativos. Lujambio recién regresa a sus actividades, después de varias semanas en el hospital, al que había acudido con la esperanza de un transplante y donde tuvo que permanecer más de lo previsto, para recibir quimioterapia.
Durante la convalecencia del funcionario, Elba Esther siempre estuvo al pendiente de su salud y tuvo gestos de solidaridad y amistad , reveló ayer el mismo Secretario de Educación a sus huéspedes.
Bastante conoce Gordillo de estas materias. Hace casi cuatro décadas donó su riñón a su primer esposo, Arturo Montelongo, y hace seis años libró una feroz batalla contra un mal hepático que la llevó al borde de la muerte.
Así las cosas, la familia magisterial se encuentra de plácemes porque su amigo, el Secretario, esté en su oficina , como destacó la lideresa magisterial, según consigna el comunicado divulgado.
Los pendientes de la agenda educativa quedarán para mejor ocasión, cuando ambas partes se encuentren en plenitud de facultades.
Será difícil que Gordillo y el SNTE encuentren mayor receptividad y buen ánimo en otras oficinas calderonistas. Las malas cuentas de Nueva Alianza en Michoacán y la posterior integración del partido del magisterio a la coalición que postulará como candidato a Enrique Peña Nieto refuerzan el sentimiento antielbista que ha permeado en amplios sectores panistas desde que inició el sexenio.
Casi a la misma hora que el titular de la SEP y la dirigencia nacional del SNTE se reencontraban, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación presentaba un informe sobre el estado de los 3.5 millones de jóvenes en bachillerato.
Paradojas del sistema educativo. La titular del INEE, Margarita Zorrilla, no acudió a la ceremonia por motivos de salud . Su lugar fue ocupado por la directora adjunta, Anette Santos del Real.
Muchos de esos muchachos -a los que unos despectivamente llaman ninis- son producto del sistema educativo pactado por la SEP y el SNTE y deben acudir a las aulas por la obligatoriedad decretada por el Poder Legislativo en octubre.
Como casi todo lo que ocurre en el sector educativo nacional, nada es urgente. La propuesta de obligatoriedad establece que la cobertura total habrá de alcanzarse en el ciclo escolar 2021-2022 y, en un artículo transitorio, especifica que su población será el subgrupo de jóvenes de edad típica cuyo máximo nivel escolar sea la secundaria. Eso será dentro de una década.
Pero ahora mismo, según el informe del INEE, en México hay 4.6 millones de jóvenes que no acuden a las aulas. ¿Suman tantos los famosos ninis? Depende del cristal con que se mire. Santos del Real dice que muchos de esos muchachos cumplen con tareas domésticas, por lo que no se los puede considerar de esa forma, pues realizan un trabajo pero no reciben un salario.
Peor aún: según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, en México, el año pasado se registraron 400,398 jóvenes sin ocupación. Y sin ingresos, tampoco pueden acudir a la escuela.
Con tan poquitos ninis, la preocupación debería estar en la calidad del servicio y en la cobertura, que permita cumplir con la obligatoriedad impuesta en el texto constitucional.
Según el INEE, para que la población alcance mayores niveles de escolaridad no es indispensable dotarlos de carácter obligatorio. Entonces, el verdadero desafío de la universalización del bachillerato está en la capacidad de la SEP para garantizar que todos los jóvenes se inscriban en el sistema de educación media superior y concluyan sus estudios a tiempo y con oportunidad.
EFECTOS SECUNDARIOS
TEXTUAL. En agradecimiento por la visita y solidaridad del SNTE, el maestro Lujambio entregó a la dirigente del SNTE una medalla conmemorativa de los 90 años de la Secretaría de Educación Pública; además de una colección de los libros verdes de Vasconcelos para cada uno de los miembros del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE , refiere el comunicado SEP-SNTE que da cuenta de la audiencia de Alonso Lujambio con la cúpula magisterial.