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Finanzas Personales

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Aprovecha las oportunidades que tienes

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Joan Lanzagorta | Patrimonio

Joan Lanzagorta

Existen muchas oportunidades sencillas para mejorar nuestra vida financiera y construir patrimonio. Herramientas que están a nuestro alcance, pero que la gente desaprovecha por desconocimiento o falta de interés.

Una de ellas es el ahorro voluntario en las Afores. Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera de 2024, solo el 7.9% de quienes la tienen hacen este tipo de aportaciones. Es un número que siempre me ha llamado la atención: se trata de una de las formas más accesibles de invertir a largo plazo para un trabajador formal, y la enorme mayoría simplemente no la usa.

La razón no es falta de acceso. Se pueden hacer aportaciones automáticas (domiciliación a la cuenta de nómina o descuento directo a través del patrón), por transferencia electrónica o incluso en una tienda de conveniencia desde 50 pesos. El obstáculo no es el mecanismo, es no haberlo considerado.

Estas aportaciones de largo plazo tienen beneficios fiscales: puedes deducir en tu declaración anual hasta el 10% de tu ingreso acumulable, con un tope de cinco veces el valor anual de la UMA (poco más de 213,000 pesos en 2026). Pagas menos impuestos y acumulas más para el retiro.

La clave es empezar hoy, aunque sea con poco. Desde hace muchos años tengo un ahorro domiciliado de 200 pesos al mes. Eso representa hoy cerca de 260,000 pesos adicionales para mi retiro. Nunca he subido ese monto porque decidí complementar con otros instrumentos, pero el ejemplo ilustra algo importante: el tiempo hace la mayor parte del trabajo. No hace falta iniciar con grandes cantidades.

Lo que poca gente sabe es que el dinero en la Afore está invertido de forma eficiente, regulada y con manejo profesional. La Siefore correspondiente a tu edad es un portafolio diseñado para el tiempo que te falta para retirarte: más dinámico cuando eres joven, más conservador conforme te acercas a la edad de jubilación. Se recalibra automáticamente, sin que tengas que hacer nada.

Si desde el inicio de tu vida laboral destinas el 10% de tu ingreso a ahorro voluntario de largo plazo (además de las aportaciones obligatorias) y lo haces con constancia, sin interrumpirlo, tienes una buena probabilidad de alcanzar una pensión suficiente para vivir bien en el retiro, con la salvedad de que si tu salario supera el tope de cotización del IMSS, probablemente necesitas complementar con otros instrumentos.

Hay otra herramienta sencilla para construir tu fondo de emergencias y hacer ahorro para metas de corto plazo: Cetesdirecto, que permite invertir en instrumentos gubernamentales con montos bajos y tener ahorro recurrente de manera domiciliada.

Con algo tan simple como automatizar tu ahorro para el retiro en la Afore y tu fondo para emergencias y ahorro a corto plazo en Cetesdirecto, tienes prácticamente todo lo que necesitas para construir tu libertad financiera de forma simple y efectiva, sin tener que pensar “en qué es bueno invertir hoy”, “qué producto es ideal en este momento” o dar seguimiento al mercado.

Además de estas dos herramientas, hay empresas que ofrecen beneficios muy importantes, pero que también se desaprovechan.

Uno de los más relevantes son los planes privados de pensiones que ofrecen algunas compañías medianas y grandes. Eso es dinero que te están regalando. Y el costo real de no participar no son los 1,000 pesos mensuales que podrías aportar — es todo lo que ese dinero hubiera generado invertido durante años. No participar es dejar sobre la mesa mucho más de lo que parece.

Otro, que solo ofrecen empresas que cotizan en bolsa, son los planes de compra de acciones con descuento para sus empleados. Te permiten comprar acciones de esa corporación con un descuento que muchas veces es 25% o 30% sobre su valor de mercado. Es una gran ventaja. Claro: no las puedes vender de inmediato, siempre hay un tiempo de espera. La idea es que sea una inversión de largo plazo para ti, te conviertas en accionista de la empresa y te beneficies de su crecimiento, a la vez que acumulas patrimonio.

También hay centros de trabajo que cuentan con una caja de ahorro, que muchas veces conviene aprovechar. Si está bien manejada, te permite obtener rendimientos iguales o superiores a Cetes por tu ahorro y con una ventaja fiscal importante: están exentos de ISR. Además, dan acceso a préstamos a tasas mucho más bajas que las de los bancos.

Finalmente, hay empresas que tienen esquemas de beneficios flexibles: el empleado puede elegirlos según sus necesidades, dentro de un presupuesto asignado. Pueden ser días de vacaciones adicionales, seguro dental, membresía de gimnasio o seguros adicionales a precios preferenciales, que amplían las coberturas básicas (más meses de sueldo en seguro de vida, mayor suma asegurada en gastos médicos). Aprovéchalos.

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Joan Lanzagorta

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia. Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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