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Finanzas Personales

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Día Internacional de la Mujer 2026: ¿cómo superar los techos financieros de cristal?

Las mujeres en México enfrentan más obstáculos para incrementar su patrimonio. La autoestima, la educación financiera y los techos de cristal influyen en su desarrollo económico.

La mujer es una agente de cambio nata. Es reconocida por ser gran administradora, mejor pagadora que el género masculino, además de transmitir a sus hijos y círculos cercanos enseñanzas con el dinero; sin embargo, a nivel personal usa menos los productos financieros formales, los saldos de sus cuentas de afore, en caso de tenerlos, son menores que los de los hombres y tiene más aversión al riesgo cuando de invertir se trata, ¿estos comportamientos la hacen financieramente más vulnerable?

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) establece que el conjunto de creencias y patrones culturales restrictivos influye en el proceso de toma de decisiones de las mujeres, afectando su confianza y la percepción de sus propias habilidades socioemocionales, esto en su publicación El papel de las ciencias del comportamiento en la reducción de la brecha de género.

Los techos financieros de cristal

En ese sentido, Yolanda Luna Pintor, fundadora del laboratorio financiero Fintropía y especialista en economía conductual de las mujeres, refiere que existen techos financieros de cristal que les impiden tomar decisiones más allá de la administración y el ahorro, esto debido a su autoestima y aversión al riesgo, además de factores estructurales como la brecha salarial.

Y es que es importante recordar que la educación financiera tiene tres niveles de complejidad: actitud, conducta y conocimiento financieros, es decir, no basta con saber hacer un presupuesto, también se debe querer hacerlo, y que, finalmente, se convierta en una conducta.

Arnie Zareei Bogoya, miembro del equipo de trabajo del Proyecto Edufinet, dice que “el conocimiento, comportamiento y actitud se traduce en saber, hacer y querer hacer”.

La especialista en economía conductual de las mujeres coincide con eso y dice que se debe abordar la educación financiera de manera lúdica y transversal, integrando la psicología para transformar el miedo al dinero en una toma de decisiones consciente. Fortaleciendo justamente los pilares de la actitud, la conducta y el conocimiento técnico.

¿Cómo impactan los sesgos en sus finanzas?

De acuerdo con Yolanda Luna Pintor la falta de autoestima se traduce a menudo en un miedo al riesgo. Mientras que los hombres suelen invertir en renta variable o activos de alta volatilidad, muchas mujeres, debido a una menor confianza en sus capacidades financieras, tienden a optar por la renta fija o productos más conservadores como los Cetes. “Enriquecer la autoestima es una vía para vencer ese miedo y mejorar la toma de decisiones”.

De acuerdo con la fundadora de Fintropía, no trabajar desde la esfera psicológica, es decir, con la autoestima, amplía la brecha financiera dificultando el salto del ahorro a la inversión o el emprendimiento.

También permite que las mujeres aprendan a negociar su salario y cierren esa brecha de paridad salarial, refiere.

“Una baja autoestima puede generar un ‘miedo común’ a enfrentar la realidad financiera, como el temor a abrir una aplicación bancaria para revisar el saldo deudor de una tarjeta”, explica.

Al respecto, el BID refiere que las normas sociales y estereotipos de género juegan un papel fundamental en la persistencia de la brecha de género, ya que actúan como marcos que definen y limitan el comportamiento de las personas.

“Las normas vigentes todavía dictan qué roles, capacidades y responsabilidades corresponden a mujeres y hombres, lo que restringe las oportunidades de desarrollo personal y profesional según el género”, advierte.

Además, la influencia de estos patrones culturales contribuye directamente a las disparidades en materia de salarios y estabilidad laboral, creando barreras que dificultan que las mujeres alcancen la igualdad económica.

Guía para el fortalecimiento financiero integral

Para lograr un cambio real en las finanzas, la especialista sugiere no verlas solo como números, sino abordar los techos financieros de cristal o problemas de raíz que limitan el crecimiento.

1. Realiza un diagnóstico personal de las tres brechas

Identifica en cuál de estas tres áreas te encuentras más débil para priorizar tu trabajo:

  • Brecha de ingreso: Evalúa si tu salario es justo y busca herramientas para aprender a negociar tu sueldo.
  • Brecha de conocimiento: Identifica si te faltan conceptos técnicos básicos (como entender el CAT, los Cetes o indicadores macroeconómicos).
  • Brecha de autoestima/conducta: Analiza si el miedo al riesgo o la falta de confianza en tus habilidades matemáticas te impiden invertir.

2. Trabaja la mentalidad y la actitud

  • Vence el "miedo común": No evites la realidad. Atrévete a abrir la aplicación del banco para ver tus deudas y habla de dinero abiertamente con tu pareja e hijos.
  • Cambia tu relación con el riesgo: Reconoce que el miedo a menudo limita a las mujeres a la renta fija (como CETES), mientras que los hombres suelen optar por activos de mayor volatilidad.
  • Enriquecer la autoestima es clave para "creérsela" y tomar decisiones de inversión más audaces.
  • Analiza tu historia: Reflexiona sobre cómo se manejaba el dinero en tu hogar parental (¿era tabú o un tema abierto?) para entender tus sesgos actuales.

3. Mejora tu conducta financiera

  • De la teoría a la práctica: No basta con saber hacer un presupuesto. Debes observar qué haces realmente (tu conducta). Por ejemplo, con una tarjeta de crédito, define si eres "totalera" o si sólo pagas el mínimo.
  • Crea hábitosEl objetivo es convertir el conocimiento en acciones cotidianas que sanen tus finanzas.

4. Busca apoyo profesional y redes seguras

  • Distingue el tipo de ayuda que necesitas: Si tu problema es el miedo o temas internos, busca a un psicólogo. Si te falta estrategia técnica, busca a un profesional financiero.
  • Cuidado con las redes sociales: Evita seguir consejos de "influencers" que no tengan credenciales, formación o experiencia comprobable.
  • Genera redes de apoyo: Acércate a otras mujeres, mentoras o instituciones que ofrezcan acompañamiento. Las mujeres tienden a la colaboración, y las redes de apoyo facilitan la toma de conciencia y el aprendizaje.

5. Capacitación con conciencia

  • Busca metodologías amenas: Las finanzas pueden ser difíciles y tediosas. Busca aprender a través de métodos lúdicos (juegos o talleres dinámicos) que transformen lo "desagradable" en algo práctico y divertido.
  • Educación constante: Una vez que tengas conciencia de tus miedos, capacítate en lo técnico para reducir la aversión al riesgo.

Finalmente, el BID refiere que para diseñar programas de educación financiera con una perspectiva de género efectiva, los documentos sugieren integrar de manera transversal los principios de la economía del comportamiento y atender las barreras sociales específicas que enfrentan las mujeres.

¿Tienes dudas? Escribe a sonia.soto@eleconomista.mx

Periodista. Actualmente editora de Finanzas Personales en sus versiones impresa y digital. La mayor parte de su carrera ha transcurrido alrededor de temas financieros, económicos y de negocios. De 2024 a 2025 fue parte de Capital Humano, en los últimos cinco meses como coeditora, donde desarrolló temas de política pública, salud mental, temas de género y marca personal.

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