Los reguladores chinos han suspendido la concesión de nuevas licencias para juegos online, una medida más de la estrategia trazaba por Pekín para reducir el tiempo que dedican los jóvenes a los videojuegos.

Una fuente cercana a las autoridades ha confirmado al South China Morning Post la noticia, que habría sido comunicada a las empresas de la industria en una reunión que mantuvieron el miércoles.

La Administración Nacional de Prensa y Publicaciones y el departamento de publicidad del Partido Comunista se reunieron el miércoles con los gigantes tecnológicos Tencent y NetEase para notificarles las nuevas restricciones en materia de videojuegos para menores.

Por el momento no se ha determinado la duración de esta suspensión de nuevas licencias, que ya se habían visto ralentizadas en el último mes.

Una de las últimas polémicas medidas para frenar el consumo de videojuegos entre los más jóvenes había sido la estricta política que, desde el 1 de septiembre, reduce a tres horas a la semana el tiempo que pueden jugar como máximo, con una hora al día como máximo y solo en fines de semana.

Según las autoridades, las nuevas normas tienen el objetivo de proteger la salud física y mental de los menores. En 2019, China había aprobado una normativa que evitaba que los jóvenes pudieran jugar más de 90 minutos al día, y que les impedía jugar por las noches, desde las 22:00 de la noche hasta las 8:00 de la mañana.

kg