El sector de las sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes) ha vivido un proceso de consolidación desde el 2015 con la aplicación de la reforma financiera. Esto ha provocado que sobrevivan las que han cumplido ante la autoridad, pero en la actualidad, aunque ya es un sector más sólido, el reto de subsistir, principalmente ante una escasez de fondeo de la banca de desarrollo, podría provocar una segunda ola de depuración en el sector.

En entrevista, Enrique Presburger Cherem, presidente regional de la Zona Centro de la Asociación de Sofomes de México (Asofom), habló sobre la posibilidad de una segunda ola de consolidación que podría vivir el sector, donde entre 100 y 200 de estas entidades, de más de 1,600, podrían desaparecer ante el reto de conseguir fondeo y, además, la intención de otras de crecer su cartera agresivamente con el fin de ser ver bien vistas por los fondeadores.

“La consolidación ya no va a ser tan acelerada (como la que se dio hace algunos años), ya tenemos probado que esas 1,600 que hoy existen son sólidas. Lo que quizá ocurra es que de esas 1,600 a lo mejor haya un universo entre 100 y 200 sofomes que sean absorbidas y compradas por competidores grandes como una manera para crecer su cartera”, indicó Presburger Cherem.

El directivo de Asofom indicó que, en el tema de subsistir, se hace relevante que exista un mayor fondeo para este tipo de entidades, las cuales no pueden captar ahorro del público, por lo que tienen que acudir a mecanismos para obtener fondeo para prestar,como banca de desarrollo, bursátiles y fondos internacionales.

Sin embargo, enfatizó que las que no puedan acceder a un mayor fondeo posiblemente sean absorbidas por sofomes de mayor tamaño como una estrategia de éstas para hacer crecer sus carteras y tener los argumentos suficientes para recibir más fondeo.

“Estas sofomes, que se vayan consolidando, adquiriendo competidores y acrecentando su cartera, van a poder hacer bursatilizaciones más fáciles, así como acceder a fondeo internacional más fácil y competitivo. Entonces van a poder competir claramente”, dijo Presburger Cherem.

El representante de Asofom recordó que, con la reforma financiera, al sector de las sofomes se le exigió más normativamente, ya que la legislación obligó a estas entidades a cumplir, principalmente, con lo requerido en materia de prevención de lavado de dinero ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

“Esa regulación por sí sola hizo que 70% de las sofomes existentes desaparecieran paulatinamente. Cumplir con todas estas disposiciones de la autoridad realmente es complejo y requiere mucha inversión, entonces las sofomes que eran chiquitas no tuvieron la capacidad de hacer estas inversiones regulatorias”, explicó Presburger Cherem.

En este contexto, el representante de Asofom expuso que las sofomes que superaron este reto regulatorio poco a poco se han consolidado, pues en la actualidad en conjunto representan 17% del crédito a las pequeñas y medianas empresas.

Más actividad de banca de desarrollo

Presburger Cherem añadió que si el gobierno quiere apoyarse en las sofomes para lograr sus objetivos de políticas pública de mayor inclusión con la población más necesitada, es necesario un mayor dinamismo de la banca de desarrollo, la cual todavía no se ha definido en esta administración.

“Necesitamos un cambio de visión importante, de política pública más allá del ámbito regulatorio. La banca de desarrollo no necesita cambiar nada más de nombre”.

En este punto, planteó que la banca de desarrollo tendría que estar enfocada en tecnologías, energías alternativas, pymes, startups, al sector de servicios y manufactura, es decir, la banca de desarrollo debe estar alineada a la economía actual y usar a las sofomes para otorgar crédito.

Presburger Cherem comentó que, si se apoya a las sofomes en la actualidad para dispersar crédito dentro de los objetivos de política pública, es posible que este sector represente al menos 30% del crédito a las pequeñas y medianas empresas.