Standard & Poor’s Ratings (S&P) considera que actualmente el sector bancario mexicano es estable porque las tres mayores instituciones privadas (BBVA Bancomer, Citibanamex y Santander) han dominado el mercado durante los últimos años.

Aunque no se ha observado la entrada de nuevos participantes importantes a la industria recientemente, no descarta la posibilidad de que alguno de los mayores bancos absorba a alguno de los más pequeños, como ocurrió con Inbursa, que se hizo de Banco Walmart. Tampoco descarta que se presente una mayor consolidación de los bancos de menor tamaño dentro del sistema.

Muchos bancos de menor tamaño y de nicho han tenido un débil desempeño o no han logrado captar suficientes fondos a través de depósitos. Entrar al sector bancario es difícil, porque está dominado por bancos grandes y bien posicionados; además, las nuevas reglas de capitalización y liquidez representarán un desafío importante para algunos participantes de menor tamaño , refiere.

En su documento Análisis de Riesgos de la Industria Bancaria por País: México , la agencia estima que las fuertes posiciones de mercado de los bancos grandes sigan representando importantes barreras de entrada, y dados los grandes beneficios que les representan a sus casas matrices (España y Estados Unidos), no ve probable su salida del mercado mexicano.

Tomando en cuenta estos factores, no esperamos cambios significativos en la dinámica competitiva o en la composición del sistema durante los próximos dos años , indica.

Quedan debilidades en marco regulatorio y de supervisión

Por otra parte, S&P refiere que el historial del regulador mexicano es intermedio y que las autoridades han respaldado al sistema financiero; no obstante, considera que aún quedan algunas debilidades en el marco regulatorio y de supervisión.

Expone el caso de Banco Bicentenario que quebró en el 2014, aunque reconoce que aquí la autoridad actuó de manera diligente y siguió las normas para intervenir y liquidar a la institución.

Por ejemplo, hubo otro caso de fraude en el sistema financiero que implicaba a una institución financiera no bancaria: Ficrea. Esta entidad también estaba regulada y, en nuestra opinión, las autoridades identificaron el fraude demasiado tarde para proteger a los depositantes y a otros acreedores , detalla.

Respaldo gubernamental

S&P clasifica al gobierno mexicano como uno que brinda apoyo a los bancos locales, tal y como quedó demostrado en la crisis de 1995.

Esperamos que el respaldo continúe, considerando la importancia del sector bancario para el sistema de pagos, y nuestra opinión de que la capacidad del gobierno para respaldarlo es adecuada con base en el tamaño del sector como porcentaje del PIB , expresa.

Riesgo económico estable

S&P menciona también que la tendencia del riesgo económico de México es estable, pues si bien el otorgamiento de crédito y los precios de la vivienda han aumentado más rápido en los últimos dos años, considera que los desequilibrios siguen estando limitados y manejables.

El riesgo económico de México refleja su bajo Producto Interno Bruto (PIB) per cápita, que limita la capacidad del país de resistir ciclos económicos adversos y la capacidad crediticia de los hogares para contraer deuda. Aunque México se ha mantenido estable en el ámbito macroeconómico, su economía carece aún de dinamismo. Los bajos niveles de ingreso, una gran parte de la fuerza de trabajo empleada en el sector informal y un ejercicio de la ley relativamente débil limitan las expectativas de crecimiento del crédito y de la penetración bancaria. Estas condiciones se traducen en un riesgo crediticio alto , agrega.

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